ANDE: desprendimiento de un cable de la línea de transmisión de 500 kV de Itaipú causó el apagón

Conferencia de prensa urgente de la ANDE para explicar los motivos del apagón.Gentileza

Una falla en las líneas de alta tensión de la ANDE paralizó el tránsito y apagó los acondicionadores de aire con 49°C de sensación térmica, además afectó el suministro de agua potable. La ESSAP advirtió que el servicio de distribución estaba resentido debido a la falta de energía en sus plantas.

Esta tarde se vivió una jornada que algunos compararon con el apocalípsis. Alrededor de las 15:20, un colapso en el Sistema Interconectado Nacional dejó fuera de servicio las líneas de transmisión de 220 kV y 500 kV que salen de Itaipú Binacional. El apagón, que afectó a gran parte del país, Asunción y el área metropolitana, trajo consigo otra crisis: el desabastecimiento de agua potable y el caos en las calles.

El titular de la ANDE, Ing. Félix Sosa, descartó que el apagón masivo fuera por sobrecarga de consumo. Un “ventarrón” en Alto Paraná podría haber provocado la caída de un cable de 500 kV, gatillando una reacción en cadena que dejó sin luz a casi todo el país en una tarde de calor extremo.

En una conferencia de prensa urgente, el presidente de la ANDE dijo que hubo una falla física puntual: el desprendimiento de un conductor de llegada de la línea de 500 kV en la subestación Yguazú, departamento de Alto Paraná.

El incidente se inició exactamente a las 15:20. El desprendimiento del cable afectó a las dos líneas que unen Itaipú con la subestación Yguazú, activando de inmediato los sistemas de protección. Esta falla mecánica disparó una serie de eventos automáticos diseñados para proteger la integridad de la red, dijo.

El esquema de control Eccande separó los sistemas interconectados, dejando por un lado la alimentación de Itaipú y por otro la de Yacyretá. La separación generó un pico de tensión que obligó a la Subestación Margen Derecha de Itaipú a abrir todas sus líneas por seguridad. Como resultado, quedaron fuera de servicio todas las líneas que salen de la binacional hacia el sistema paraguayo, afectando al 90% del territorio nacional.

El sistema Sur logró mantenerse con suministro ininterrumpido gracias a que quedó alimentado exclusivamente desde Yacyretá.

Sosa enfatizó en que el sistema no colapsó por falta de capacidad. Al momento del evento, la demanda era de 5.317 MW, cifra inferior al récord de 5.752 MW registrado el pasado 26 de enero. “Podemos concluir que el evento ocurrido no fue por sobrecarga”, sentenció. Sobre la causa del desprendimiento del cable, el titular de la estatal señaló que investigarán y evaluarán para que no se vuelva a repetir.

Sin agua

A través de un comunicado de urgencia, emitido a las 15:40 horas, la Empresa de Servicios Sanitarios del Paraguay (ESSAP) informó que, como consecuencia directa del corte general de energía eléctrica por parte de la ANDE, el servicio de agua potable podría resentirse significativamente.

Esta situación agravó el escenario porque sin electricidad para ventilación y sin agua se debió enfrentar temperaturas de hasta 42°C y una sensación térmica sofocante de 49°C.

Las plantas de tratamiento y bombeo dependen directamente de la energía eléctrica para mantener la presión en las redes, por lo que la recuperación del servicio de agua estuvo sujeta a la estabilidad de la red eléctrica.

Puja entre ANDE e Itaipú

Mientras los usuarios sufrían las consecuencias, las instituciones buscan responsables. La Administración Nacional de Electricidad (ANDE) confirmó que sus principales líneas quedaron fuera de servicio y que sus técnicos se encontraban verificando la causa exacta de la falla.

Por su parte, la Itaipú Binacional emitió un descargo inmediato, asegurando que en sus instalaciones y en la Subestación Margen Derecha no registraron anomalías. Según la binacional, el problema era “estrictamente externo” a su operación y responsabilidad directa de las líneas de transmisión de la estatal eléctrica.

El caos urbano

El impacto en la capital fue inmediato. Sin semáforos, el tránsito en las principales avenidas se convirtió en un caos absoluto, con vehículos atrapados en embotellamientos bajo un sol implacable.

Cerca de las 16:20 horas, la ANDE reportó una actualización alentadora: la línea de 500 kV que llega hasta Villa Hayes fue energizada nuevamente, iniciando así el proceso de normalización en la capital y Central. No obstante, el retorno del agua potable podría demorar más tiempo, ya que las cañerías deben recuperar la presión necesaria tras la parada de las motobombas.

Lo
más leído
del día