Centro de datos soberano con Taiwán: Ministro de Industria habla de inversión de US$ 40.000 millones

Marco Riquelme y Mónica Recalde participan en reunión de ministros.Gentileza/Presidencia de la República del Paraguay

El ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, defendió el proyecto de Inteligencia Artificial (IA) soberana que Paraguay desarrollará con Taiwán, denominada Yguazú Digital. La iniciativa, que replicará el modelo de gestión de Itaipú, proyecta en su fase final un consumo de 1.000 MW, equivalentes a la capacidad de cinco centrales Acaray, para transformar el excedente energético paraguayo en riqueza digital.

En una rueda de prensa tras su retorno de Taiwán, el ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, brindó detalles del plan para instalar en nuestro país un centro de datos soberano. El proyecto, denominado Yguazú Digital, fue estructurado en tres etapas y apunta a convertir al país en una plataforma global de industrialización de datos, utilizando la energía eléctrica para generar un valor agregado.

Riquelme explicó que la primera fase consistirá en una inversión de entre US$ 200 y 300 millones para un centro de IA soberana de 10 MW. Este complejo inicial funcionará para la administración estatal, permitiendo digitalizar y procesar, de forma segura, datos críticos como fichas hospitalarias, registros impositivos y sistemas de vigilancia. “No hace falta incentivos fiscales para esta etapa porque es para uso del Gobierno”, aclaró el secretario de Estado.

La propuesta busca replicar el modelo Itaipú, estableciendo una sociedad en la que Paraguay y Taiwán posean el 50% de las acciones cada uno. Bajo este esquema, el país asiático no solo facilitará el financiamiento, sino que garantizará el uso del 100% del potencial de procesamiento del centro de datos, asegurando la rentabilidad operativa desde el primer día de funcionamiento, según mencionó.

El desafío de la generación energética

Ante la preocupación por el posible agotamiento del excedente energético para el año 2030, el ministro fue tajante al afirmar que el país no puede rechazar proyectos por temor. “No podemos ser un país que rechaza inversiones por miedo a que se elimine el excedente energético. Tenemos que estar comprometidos con la generación de energía“, teorizó Riquelme, subrayando que la reciente ley de energía renovable no convencional permite ahora al sector privado participar en la generación.

En ese sentido, adelantó que ya existen planes para ensamblar paneles solares en territorio paraguayo y que se mantienen conversaciones avanzadas para la instalación de plantas térmicas que utilicen el excedente de gas argentino. Incluso, mencionó que la ANDE ya participa en foros internacionales sobre energía nuclear, buscando diversificar la matriz para sostener el consumo de los futuros centros de datos.

Para dimensionar el impacto de la fase final, el proyecto prevé alcanzar los 1.000 MW (1 gigavatio) de potencia. Esta cifra es monumental: representa casi cinco veces la capacidad total de la Central Acaray (210 MW) y equivale a la producción sostenida de casi una unidad y media de la binacional Itaipú, cuyas 20 unidades generadoras producen 700 MW cada una.

Respuesta a las críticas de “delirio”

Riquelme también salió al paso de las declaraciones de la Sociedad Paraguaya de Inteligencia Artificial, que calificó el proyecto como un “delirio” por la supuesta falta de capital humano especializado. “Si Taiwán, uno de los países más avanzados del mundo, decidió hacer una empresa en Paraguay, no va a ser un delirio”, replicó, calificando los comentarios como irresponsables.

El ministro destacó que la formación de talento ya está en marcha a través de la Universidad Politécnica Paraguay-Taiwán, que prevé graduar a más de 500 ingenieros por año. A esto se suman los egresados de la Universidad Paraguayo-Alemana de la UIP y las 7.000 becas anunciadas recientemente por el presidente Santiago Peña, orientadas a fortalecer el ecosistema tecnológico nacional.

“El Paraguay del futuro lo vemos como uno de generación de riqueza y oportunidades para nuestros jóvenes”, enfatizó. Según los cálculos del MIC, la segunda fase del proyecto, con una inversión de US$ 5.000 millones y un consumo de 100 MW (menos del 2% de la energía del país), representaría un impacto equivalente al 10% del PIB nacional.

La tercera y más ambiciosa etapa contempla una inversión astronómica de US$ 40.000 millones, una cifra que iguala o supera el PIB actual del país. “La tercera etapa ya es un proyecto de 1000 megawatts, que es un gigawatt de potencia, que es una inversión de más o menos 40.000.000.000 de dólares, donde nosotros tenemos un PIB adicional del Paraguay en materia de inversión con este proyecto”, destacó.

Agregó que de esta manera Paraguay dejaría de ceder su energía a precio de costo para transformarla en procesamiento de datos y exportación de conocimiento. El ministro señaló que los ingresos generados permitirán reinvertir en más infraestructura y generación eléctrica propia.

Además de la exportación, el centro de datos funcionará como un catalizador para un nuevo ecosistema de fintech y startups. La idea es que las pequeñas y medianas empresas puedan utilizar esta infraestructura para desarrollar soluciones tecnológicas aplicadas a las finanzas y la desburocratización de trámites públicos.

Riquelme confirmó que se instalará una antena de conexión directa con Taiwán, permitiendo que el país asiático procese datos que no requieran baja latencia desde el corazón de Sudamérica.

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