Los gobiernos de Paraguay y Taiwán establecieron las bases para una cooperación estratégica en materia de Inteligencia Artificial (IA) y computación de alto rendimiento. El documento, firmado por los ministros de Relaciones Exteriores de ambos países plantea el desarrollo de infraestructura tecnológica sostenible para fortalecer la competitividad industrial y la resiliencia de los servicios gubernamentales.
El Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (MITIC) y el Fondo Internacional de Cooperación y Desarrollo (ICDF) de Taiwán fueron designados como los organismos ejecutores. El proyecto se estructurará bajo un modelo de participación equitativa (50/50) de capital.
La implementación del plan fue diseñado en tres etapas progresivas. La Fase I consistirá en un centro de datos piloto, de 10 MW, para verificar la viabilidad operativa y técnica. Posteriormente, la Fase II ampliará la capacidad a 100 MW con un enfoque regional, para finalmente alcanzar la Fase III, que proyecta un centro de datos de hiperescala, de hasta 1 GW (1.000 MW) de capacidad.
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Impacto en la demanda energética
El requerimiento energético del proyecto en su etapa final representa un volumen significativo para la matriz energética nacional. Una capacidad de 1 GW es equivalente a casi cinco veces la potencia total de la Central Acaray, que genera 210 MW. Asimismo, para cubrir dicha demanda, se requeriría una potencia proporcional a casi una unidad y media de la Central Hidroeléctrica de Itaipú, considerando que cada una de sus 20 unidades generadoras tiene una capacidad de 700 MW.
Para la gestión de las fases iniciales, se contempla la creación de la entidad autónoma Yguazú Digital (YD). Según el memorándum, esta institución no solo operará el centro de datos inicial, sino que en las etapas de expansión actuará como un catalizador para atraer inversiones del sector privado a través de vehículos de propósito especial (SPV).
El acuerdo también introduce el concepto de “Embajada de Datos Digitales”. Esta figura jurídica busca otorgar a las instalaciones, servidores y datos almacenados en el complejo de IA un régimen de inmunidades y privilegios diplomáticos similares a los de una sede de legación extranjera, con el fin de garantizar la seguridad y soberanía de la información tratada.
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Marco legal y exclusividad
El memorándum establece un compromiso de exclusividad entre las partes, por el cual Paraguay y Taiwán acuerdan no negociar ni divulgar detalles técnicos del proyecto con terceros países mientras el acuerdo permanezca vigente. No obstante, el documento aclara que, en esta instancia, no constituye un tratado internacional jurídicamente vinculante, sino una declaración de intención para avanzar hacia un Acuerdo de Inversión formal.
Tras la firma del documento, se iniciará un proceso de estudio de viabilidad y debida diligencia coordinado por las agencias ejecutoras. Los resultados de estos análisis técnicos servirán de base para el plan de implementación final, que deberá recibir la aprobación de ambas administraciones antes de proceder a la construcción de las infraestructuras.
Por su parte, el Estado paraguayo se compromete a coordinar con las autoridades locales las licencias, permisos y el estatus migratorio necesario para el personal técnico y proveedores provenientes de Taiwán. El objetivo es facilitar la transferencia tecnológica y asegurar la operatividad de los sistemas de inteligencia artificial de manera eficiente.
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El desarrollo de este centro de computación soberana busca posicionar a Paraguay como una plataforma competitiva en el mercado global de procesamiento de datos.
Con la culminación de la fase de hiperescala, la entidad Yguazú Digital pretende ofrecer servicios de infraestructura de IA a nivel internacional, aprovechando la ubicación estratégica del país y su disponibilidad energética. El cronograma de ejecución y los plazos específicos para cada etapa quedarán definidos una vez concluidos los estudios técnicos preliminares estipulados en el acuerdo.
