El principal componente del sistema continúa siendo la categoría de “cotizante general”, que pasó de 584.935 a 626.322 aportantes. Esto implicó un incremento de 41.387 trabajadores, equivalente a una variación de 7,1%. Además de representar cerca del 75% del total de cotizantes en 2026, esta categoría explicó, gran parte, del crecimiento agregado del sistema. El aumento puede interpretarse como una señal de expansión del empleo formal asalariado, aunque también refleja una mayor presión institucional y administrativa para incorporar trabajadores al régimen contributivo.
Otra categoría con peso importante es la de “jornalero o a destajo”, que aumentó de 114.543 a 118.898 cotizantes. El crecimiento fue de 4.355 aportantes, equivalente a 3,8%. Aunque el avance relativo fue menor al promedio general, el volumen absoluto mantiene a este segmento como el segundo grupo más numeroso del sistema. Esto evidencia la elevada participación de modalidades laborales flexibles y temporales dentro de la estructura ocupacional paraguaya.
En términos relativos, uno de los mayores incrementos se observó en “ganadería”, cuyos cotizantes pasaron de 11.820 a 13.416. El aumento de 1.596 aportantes representó una expansión de 13,5%, muy superior al promedio del sistema. Este comportamiento coincide con el dinamismo que registró el sector ganadero paraguayo en exportaciones, precios y actividad productiva durante el período analizado. El dato también puede interpretarse como una mayor formalización de trabajadores vinculados al sector primario.
El régimen de “TP-EMPRESA tiempo parcial” también mostró un crecimiento significativo. Los cotizantes pasaron de 17.663 a 20.864, con un incremento absoluto de 3.201 personas y una variación de 18,1%. Este resultado sugiere una mayor utilización de modalidades laborales parciales dentro del sector empresarial, posiblemente asociadas a estrategias de flexibilización laboral, adaptación de costos o incorporación gradual de trabajadores al empleo formal.
Por el contrario, algunas categorías registraron retrocesos relevantes. El segmento “ganadero tipo B” disminuyó de 5.374 a 4.389 cotizantes, lo que implicó una caída de 985 aportantes y una reducción relativa de 18,3%. Asimismo, “ganadero tipo A” pasó de 3.589 a 3.087, con una disminución de 14,0%. Estas caídas podrían responder a reclasificaciones internas dentro del sistema o a cambios en las modalidades de aseguramiento utilizadas por determinados productores.
También se observaron reducciones en categorías específicas vinculadas a servicios y oficios. “primer cocinero” cayó de 434 a 99 cotizantes, equivalente a una contracción de 77,2%, mientras que “cobrador y/o guarda” descendió 10,5%. En contraste, “ayudante de cocina” aumentó de 250 a 381 aportantes, con un crecimiento de 52,4%, uno de los mayores incrementos relativos de toda la tabla, aunque partiendo de una base reducida.
El segmento de “seguro doméstico” prácticamente se mantuvo estable, pasando de 9.438 a 9.415 cotizantes. La variación negativa de apenas 0,2% evidencia un estancamiento en la formalización del trabajo doméstico remunerado, un sector históricamente caracterizado por elevados niveles de informalidad y dificultades de fiscalización.
Las cifras muestran un avance del sistema previsional en cantidad de cotizantes, impulsado, principalmente, por el empleo asalariado general y algunas actividades vinculadas al sector productivo y empresarial. Sin embargo, la heterogeneidad entre categorías evidencia que el proceso de formalización laboral todavía presenta diferencias importantes entre sectores económicos y modalidades de trabajo.
* Este material fue elaborado por MF Economía e Inversiones.