Ariel Holan, tras la derrota con mayoría de titulares: “A veces lo mejor es entrenar jugando”

El entrenador de Cerro Porteño, Ariel Holan tras la derrota ante Sportivo Trinidense, por la penúltima ronda del torneo Apertura 2026.
El entrenador de Cerro Porteño, Ariel Holan tras la derrota ante Sportivo Trinidense, por la penúltima ronda del torneo Apertura 2026.

El entrenador del Ciclón lamentó los errores emocionales ante Trinidense, pero defendió su estrategia de no rotar: “A veces lo mejor es entrenar jugando”. Además, dejó un dardo por el estado en que encontró al equipo.

Cerro Porteño sufrió un duro revés ante Sportivo Trinidense en la penúltima ronda del torneo Apertura 2026, en el que solo le queda la lucha por el subcampeonato. El rendimiento del equipo dejó preocupados a los hinchas, pero el director técnico, Ariel Holan, dio la cara en conferencia de prensa y ensayó un profundo análisis de lo sucedido en el campo de juego, además de explicar el complejo rompecabezas que vive el búnker azulgrana entre la doble competencia y las lesiones.

“Momentos claves que incidieron emocionalmente”

Para Holan, el partido se quebró en ráfagas muy específicas que el equipo no supo digerir desde lo anímico. A pesar de un arranque prometedor, los goles de Trinidense fueron letales para la estructura de Cerro:

“Es fútbol. Hay tardes que el equipo juega de una manera, hay tardes que se juega de otra. Es el fútbol así y, por eso te digo, de este tipo de partidos… Obviamente, en el primer tiempo arrancamos muy bien el partido: tuvimos una situación de gol clara ni bien empezó el partido, prácticamente. Y después nos costó acomodarnos en el campo a partir del gol. El gol creo que nos dejó unos cuantos minutos fuera del partido y después, ya en el segundo tiempo, encima de arranque también nos hicieron el segundo gol. Fueron momentos claves y, bueno, creo que incidieron también emocionalmente en el desarrollo del juego y del equipo”.

El debate por la titularidad: ¿Por qué no hubo rotación?

Una de las preguntas obligadas de la jornada fue el motivo por el cual arriesgó a los habituales titulares en la antesala del trascendental duelo ante Palmeiras por la quinta fecha de la fase de grupos de la Copa Libertadores, sabiendo el desgaste acumulado que arrastra el plantel. El estratega argentino fue tajante:

“La verdad que sí, que terminamos cansados, pero también hay que entrenar; entonces tratamos de. Vamos manejando las cargas con los que más por ahí fatigados están muscularmente. Y obviamente, el cansancio está en varios; pero bueno, a veces lo mejor es entrenar jugando”.

Dos realidades distintas y un dardo a la preparación física

El DT trazó una línea muy clara entre el flojo presente a nivel local y el rendimiento que viene mostrando el Ciclón en el plano internacional, valorando la dificultad del grupo que le tocó disputar:

“Yo creo que los resultados en el campeonato no han sido buenos; en la Copa creo que al revés. Creo que no es fácil ganar en Colombia y no es fácil ganarle a un equipo como Junior en el campeonato, así que nos tocó una zona compleja y el equipo la va llevando muy bien y la va llevando competitivamente”.

Sin embargo, el foco de la autocrítica (y el reclamo indirecto a la gestión anterior, de Jorge Bava) estuvo puesto en las condiciones en las que asumió el cargo. Holan reveló que se encontró con un plantel “partido” en lo físico, lo que limita su margen de maniobra:

“Es difícil jugar Copa y Campeonato, es muy difícil, y sobre todo en la situación estructural que encontré al equipo: un equipo con mucha disparidad de formas físicas dentro del mismo plantel y con muchos jugadores lesionados que restan posibilidades de roles, funciones y demás. Entonces, cuando empezó la Copa sabíamos que iba a ser durísimo por la zona que nos tocó y también porque después había que jugar prácticamente cada tres, cuatro días”.

“Jugar Copa y Campeonato no es fácil en Sudamérica y mucho menos en la realidad que nosotros encontramos en el equipo. Insisto: con muchos jugadores lesionados y, sobre todo, los que se iban recuperando, con poco nivel físico como para poder sostener dos torneos”, continuó analizando.

El gran objetivo entre ceja y ceja

A pesar de las turbulencias locales, la mirada de Cerro Porteño está puesta en América. Con el boleto internacional asegurado en el bolsillo, Holan apunta los cañones a meterse entre los mejores del continente:

“Entonces esa es la realidad, eso es lo que teníamos que administrar y, bueno, gracias a Dios por lo menos ya estamos clasificados para los 16avos de la Sudamericana y esperemos. El objetivo grande y lo que queremos es clasificar para los Octavos de la Copa Libertadores y, en estos dos partidos que quedan, ahí sí llegar con el plantel lo más armado posible”.