ANDE descarta la Estación de maniobras de la EBY para interconectar Aña Cua

Las obras de Aña Cuá, durante una reciente visita del presidente de la República, Santiago Peña.Gentileza

La ANDE definió su postura técnica sobre la conexión de la futura central Aña Cua al sistema eléctrico: tender una nueva línea de transmisión de 15 km hasta la subestación de Ayolas, en lugar de habilitar la polémica Estación de maniobras, ya adjudicada por US$ 24,8 millones. La decisión debe tomarse “en estos días”, según confirmó a ABC el gerente técnico saliente de la estatal, Ing. Tito Ocariz.

El viernes pasado, técnicos de la ANDE y de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) se reunieron en la central hidroeléctrica para destrabar un conflicto que arrastran desde 2020: cómo conectar la central Aña Cua —el brazo derecho de Yacyretá— a las barras de la Central Hidroeléctrica Yacyretá (CHY).

Según relató el gerente técnico saliente de la ANDE, Ing. Tito Ocariz, existen tres opciones técnicas. La primera es interconectar Aña Cua a la llamada “Estación de maniobras de la EBY" (EMY), que se construiría seccionando una de las líneas de transmisión que van de Yacyretá a Ayolas. Esta obra ya fue adjudicada por la EBY a la firma Siemens-Rieder-Aña Cua ATE.

La segunda opción, y la que prefiere la ANDE, es tender una línea directa desde Aña Cua hasta Ayolas, sin tocar las líneas existentes. La tercera —llevar la conexión directamente a las barras de la EBY— fue descartada por sus “trastornos”: según explicó Ocariz, técnicos advirtieron que dos o tres unidades de la central podrían quedar paradas por un período largo.

Por qué la ANDE rechaza la estación de la EBY

“La segunda opción es llevar la línea de transmisión desde Aña Cuá a Ayolas directamente, que es la opción que la ANDE prefiere, para no interferir en nuestras líneas de transmisión", explicó el ingeniero.

Esta postura no es nueva. Ya en 2023, ABC había documentado las objeciones técnicas de la ANDE, que advertía que la estación introduciría "un punto de falla común" capaz de comprometer la confiabilidad del sistema eléctrico paraguayo. El propio expresidente de la ANDE Félix Sosa había planteado ese riesgo directamente al entonces director de la EBY, Nicanor Duarte Frutos.

La EMY, además, se adjudicó por US$ 24,8 millones, unos US$ 6,8 millones por encima del precio de referencia licitado, sin que la ANDE diera su consentimiento previo. En agosto de 2025, la obra civil de esa estación permanecía suspendida y sin fecha de reactivación, según había confirmado a ABC el gerente paraguayo del proyecto, Carlos Yorg.

Consultado sobre cómo recibe la EBY la posición de la ANDE, Ocariz fue directo: “Entiendo que la empresa Rieder fue la adjudicada, y ellos insisten, lógicamente, en que la línea se interconecte con esa subestación. Pero el planteamiento de la ANDE hasta ahora es muy firme y queremos que eso vaya a Ayolas".

La decisión final no depende de la ANDE ni de la EBY por separado, sino del cuerpo directivo de Yacyretá, con las propuestas de las áreas técnicas de ambas partes.

El reloj corre: Aña Cua entra en operación en 2028

La urgencia es clara. “Eso tiene que decidirse en estos días porque la central va a entrar ya en operación en el primer semestre de 2028“, advirtió Ocariz. Las obras de interconexión, cualquiera sea la opción elegida, demandan entre dos y dos años y medio.

Si prospera la alternativa que impulsa la ANDE, el trabajo consistiría en construir una línea de transmisión de unos 15 kilómetros entre Aña Cua y la subestación de Ayolas, además de ampliar las barras en esa subestación. “Es una obra más simple, y que puede ser realizada en menor tiempo”, explicó el ingeniero.

El financiamiento de esa obra recaería sobre la EBY, en el marco del proyecto Aña Cua. Ocariz evitó dar una cifra estimada del costo: “No quiero tirar cifra, porque es un proyecto que maneja Aña Cua. Nosotros no tenemos esa información por ahora”.

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