Empleo informal superó las 1.750.000 personas en el segundo trimestre

La población ocupada informal no agropecuaria llegó a 397.253 personas frente a 369.651 en el segundo trimestre de 2025.Gentileza

El mercado laboral paraguayo registró una expansión interanual en el segundo trimestre de 2026, aunque la mayor parte de los nuevos ocupados se incorporó bajo condiciones de informalidad. Los datos muestran que la creación de empleo continúa sin traducirse plenamente en una ampliación equivalente de la cobertura previsional y tributaria.

De acuerdo con la Encuesta Permanente de Hogares Continua del Instituto Nacional de Estadística (INE), la población ocupada no agropecuaria alcanzó 2.845.646 personas en el segundo trimestre de 2026. Frente a las 2.716.901 registradas en el mismo periodo de 2025, el aumento fue de 128.745 trabajadores, equivalente a una variación de 4,7%. Dentro de ese incremento, la población ocupada informal aumentó en 74.307 personas, al pasar de 1.679.009 a 1.753.316 trabajadores, un crecimiento interanual de 4,4% y explica aproximadamente el 57,7% de la expansión total del empleo no agropecuario.

Por su parte, los ocupados formales aumentaron en 57.435 personas, desde 1.032.683 hasta 1.090.118, con una variación de 5,6%. Si bien el empleo formal creció a un ritmo porcentual superior al informal, el número absoluto de nuevas ocupaciones informales fue mayor. Como resultado, la informalidad representó aproximadamente 61,6% de la ocupación no agropecuaria en el segundo trimestre de este año. La proporción fue levemente inferior al 61,8% observado en igual periodo de 2025, pero todavía indica que más de seis de cada diez trabajadores se encuentran fuera de la formalidad.

De acuerdo con la definición utilizada por el INE, se consideran formales los asalariados que cotizan a un sistema de jubilación y pensión, así como los trabajadores independientes inscriptos en el Registro Único de Contribuyentes. Por tanto, la informalidad comprende a quienes no cumplen con estas condiciones, una situación que generalmente limita el acceso a protección social y reduce la base contributiva del país.

En cuanto a las brechas territoriales, en las áreas urbanas, la cantidad de ocupados informales llegó a 1.356.063 personas, con un incremento interanual de 46.705. Al mismo tiempo, el empleo formal urbano aumentó en 48.223 trabajadores y alcanzó 939.396 personas.

La informalidad urbana representó cerca del 59% del empleo no agropecuario en el segundo trimestre de 2026, por debajo del 59,4% registrado un año antes. Esto muestra una ligera mejora relativa, debido a que la cantidad de ocupados formales aumentó a un ritmo algo superior al de los informales.

No obstante, el panorama resulta más complejo en las áreas rurales. La población ocupada informal no agropecuaria llegó a 397.253 personas, frente a 369.651 en el segundo trimestre de 2025. El aumento fue de 27.602 trabajadores, equivalente a 7,5%.

En cambio, el empleo formal rural creció en 9.212 personas y alcanzó 150.722. De los 35.117 nuevos ocupados no agropecuarios incorporados en las zonas rurales, aproximadamente ocho de cada diez fueron informales.

La tasa de informalidad rural se ubicó así en torno al 72,4%, por encima del 72% registrado un año antes y más de 13 puntos porcentuales por encima del nivel urbano. La diferencia refleja las mayores dificultades de formalización existentes fuera de las principales zonas urbanas, donde predominan unidades económicas pequeñas, trabajadores independientes y actividades con menor productividad.

La comparación trimestral también evidencia fragilidad. Entre el primer y el segundo trimestre de 2026, el empleo informal aumentó en 98.136 personas, mientras que el formal disminuyó en 18.290. Esto indica que la recuperación reciente de la ocupación se concentró principalmente en puestos informales.

Los resultados muestran un mercado laboral con capacidad para generar empleo, pero con dificultades para mejorar su calidad al mismo ritmo. El desafío no consiste únicamente en aumentar la cantidad de ocupados, sino también en ampliar la cobertura previsional, facilitar la inscripción de trabajadores independientes y reducir los costos que enfrentan las pequeñas unidades productivas para operar formalmente.

*Este material fue elaborado por MF Economía e Inversiones

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