¿Deben mantenerse el sistema tributario “10-10-10″ y la ley 60/90? Esto dice el MIC

El crecimiento de la industria paraguaya ronda actualmente el 6% anual y comienza a traducirse en una mayor diversificación de la economía, según MIC.Ministerio de Industria y Comerc

En el marco del Día de la Industria, conmemorado el pasado 8 de setiembre, el Ministerio de Industria y Comercio (MIC) analizó la conveniencia de mantener o no el régimen tributario “10-10-10″ de Paraguay, así como la ley 60/90 de incentivo a la inversión.

El crecimiento de la industria paraguaya ronda actualmente el 6% anual y comienza a traducirse en una mayor diversificación de la economía, según destacó a ABC el ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme.

El desafío para los próximos años, sostuvo, será sostener ese dinamismo y preparar al país para recibir proyectos industriales de una escala muy superior a los que tradicionalmente llegan al mercado local.

Menor dependencia hacia el campo

Para Riquelme, al diversificación de referencia ya permitió reducir la dependencia que históricamente tuvo el crecimiento económico de Paraguay hacia las condiciones climáticas.

Señaló que Paraguay logró crecer por encima del 4% durante cuatro años consecutivos, independientemente de las variaciones del clima, un aspecto que, según afirmó, también fue destacado durante el proceso de evaluación para alcanzar el Grado de Inversión.

Actualmente, la soja continúa encabezando las exportaciones paraguayas, seguida por la carne y la energía eléctrica. Luego aparece la maquila, cuya expansión, según el ministro, permitió incorporar nuevas actividades a la matriz productiva.

“Esa diversificación nos da riqueza porque hace que, independientemente de qué pase en el año, quizás haya algunas industrias que sufran, pero otras que se beneficien y termina el país de igual manera creciendo”, explicó.

El desafío de atraer inversiones mayores

No obstante, el siguiente paso, según Riquelme, será comenzar a recibir empresas que ya no proyecten inversiones de US$ 2 millones o US$ 3 millones, sino emprendimientos que puedan alcanzar US$ 500 millones, US$ 1.000 millones o incluso US$ 1.500 millones.

El ministro de Industria y Comercio, Marcos Riquelme.

Pero atraer capitales de esa magnitud requerirá también una mayor madurez institucional y condiciones que permitan que los proyectos sean financiables internacionalmente.

“Necesitamos hablar el mismo idioma que estos industriales, entender qué es lo que necesitan para que sus emprendimientos sean bancables”, afirmó.

Tarifa de energía en dólares

Entre las condiciones que mencionó aparece el esquema tarifario de la energía. Explicó que grandes proyectos industriales pueden requerir contratos de suministro eléctrico de largo plazo y tarifas expresadas en dólares, de manera a reducir riesgos para quienes financian inversiones cuyos períodos de recuperación pueden extenderse durante una década.

Según Riquelme, algunas industrias requieren horizontes de aproximadamente 15 años para completar su ciclo de inversión, recuperar el capital y obtener rentabilidad. Ese tipo de proyectos exige, por lo tanto, mayor previsibilidad sobre uno de sus principales costos.

Profesionales para industrias más complejas

La llegada de inversiones de mayor escala también requerirá trabajadores con perfiles diferentes. En ese punto, el ministro destacó el papel que espera que cumpla la Universidad Politécnica Paraguay-Taiwán y la formación de nuevos ingenieros.

Riquelme señaló que actualmente se gradúan alrededor de 100 ingenieros por año y que la cantidad podría aumentar con la apertura de su nuevo campus. Destacó además la posibilidad que tienen los estudiantes de capacitarse en Taiwán y realizar pasantías en empresas.

El objetivo es acompañar una evolución hacia actividades que requieran mayor conocimiento y tecnología. “Nosotros tenemos que traer este tipo de industrias, que son industrias mucho más complejas”, sostuvo.

Mantener el “10-10-10”

En ese proceso de crecimiento, Riquelme descartó que el MIC considere necesario modificar el actual esquema tributario o retirar los incentivos que Paraguay utiliza para captar inversiones.

Consultado específicamente sobre la continuidad del denominado modelo “10-10-10”-10% IVA, 10 renta personal y 10% renta empresarial-, el ministro fue categórico sobre su continuidad, así como otros regímenes especiales de incentivo a la inversión. “El modelo 10-10-10 tiene que continuar, tiene que continuar el régimen de maquila y tiene que continuar el régimen 60/90 (de inversión)”, afirmó.

A su criterio, al evaluar los incentivos no debe observarse únicamente el sacrificio fiscal que representan, sino también el efecto económico generado por las empresas que se instalan bajo esos regímenes.

Como ejemplo mencionó a la maquila, que genera alrededor de 40.000 puestos de trabajo. Según explicó, el análisis debe incorporar los salarios pagados a esos trabajadores, sus aportes al Instituto de Previsión Social (IPS), el consumo que realizan y los impuestos que posteriormente generan a través de esa actividad.

“Nosotros nos damos cuenta de que el balance entre lo que es el sacrificio y lo que es la retribución realmente no es tan importante”, señaló.

Empleo para una población joven

La generación de puestos de trabajo adquiere particular relevancia por la estructura demográfica del país. Según los datos citados por Riquelme, aproximadamente 100.000 personas ingresan cada año a la población económicamente activa, lo que implica que miles de jóvenes comienzan anualmente a buscar su primera oportunidad laboral.

“Paraguay tiene que ser una máquina de generación de empleo para que estos jóvenes tengan una oportunidad”, afirmó.

En ese escenario, destacó el papel de aquellas industrias que permiten incorporar trabajadores con poca experiencia y convertirse en una puerta de entrada al mercado laboral, mientras posteriormente continúan su formación.

La “reolución industrial” para el Paraguay

Para el titular del MIC, Paraguay se encuentra todavía en una etapa inicial de su evolución industrial y retirar ahora los incentivos podría frenar ese proceso. “Estamos en un proceso de aceleramiento y no tenemos que perder tracción”, expresó.

La estrategia oficial apunta, además, a promocionar al país como plataforma de producción para mercados externos, aprovechando la estabilidad macroeconómica y los acuerdos comerciales.

Riquelme resumió que existen dos caminos para incrementar los ingresos públicos: elevar los impuestos o ampliar la base económica mediante nuevas inversiones. Para el MIC, en esta etapa, la apuesta debe continuar por la segunda vía: atraer más industrias que produzcan, generen empleo y contribuyan a aumentar la recaudación sin modificar el esquema tributario que Paraguay utiliza como una de sus principales cartas para competir por inversiones.

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