A través de su página web, la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) informó que la pieza instalada es el “revestimiento metálico del tubo de aspiración” de la primera turbina del proyecto. Se trata de un componente de 32 toneladas, fabricado por la empresa paraguaya CIE S. A., que forma parte del suministro establecido en el contrato con la firma alemana Voith Hydro Ltda.
“Es un hito muy importante y es la primera de las tres que vamos a instalar en el transcurso de la ejecución de la obra”, explicó el Ing. Carlos Yorg, gerente paraguayo del proyecto Aña Cuá.
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Asimismo, señaló que completar este importante proceso representa un motivo de orgullo, debido a su contribución al avance de las obras y a la posibilidad de acercarse cada vez más al inicio de la operación comercial del proyecto.
Por otra parte, Yorg informó que, de acuerdo con el cronograma de ejecución, se prevé para mediados de diciembre de 2026 la instalación del primer “pre-distribuidor” de la turbina N ° 1. Se trata de una pieza mecánica de mayor porte, con un peso aproximado de 240 toneladas.
Este anillo estructural tendrá la función de dirigir el flujo de agua desde la cámara espiral hacia el distribuidor y las turbinas, una vez que estas entren en operación comercial.
Maniobra técnica
La EBY informó que la delicada maniobra técnica para el descenso de la pieza se realizó en aproximadamente tres horas y media.
Por su parte, el ingeniero Pedro Patiño, representante del Consorcio Aña Cuá WRT, destacó el cumplimiento de otro hito clave en la obra, con el inicio del descenso de la primera parte fija de la turbina en la Unidad N° 1.
Explicó que se trata de una estructura de transición de aproximadamente 32 toneladas, correspondiente al pozo de la turbina, que conecta la descarga del flujo con el tubo aspirador.
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“Es el traslado de la pieza desde su área de prearmado hasta una grúa de 200 toneladas de capacidad, la cual se encarga de izarla, realizar un giro de 180 grados y bajarla a su posición final en el pozo”, explicó Patiño.
El representante del consorcio destacó que el momento más crítico de la operación corresponde al izado y posicionamiento del elemento. Posteriormente, se realiza una serie de rigurosos ajustes topográficos y de localización, antes de proceder a su hormigonado definitivo.