Murió Marcelo Medina, destacado artista visual paraguayo

Marcelo Medina, artista visual paraguayo, desarrolló un gran trabajo desde la década de 1990.SILVIO ROJAS

El artista visual paraguayo Marcelo Medina falleció este martes 11 de agosto, dejando una trayectoria desarrollada durante más de tres décadas en la pintura, el dibujo y otras disciplinas. Su obra, vinculada a mundos fantásticos y a una particular exploración del color y la imaginación, fue reconocida dentro y fuera del país. Sus restos serán velados en San Blas, sobre la avenida Perú.

Marcelo Medina, artista visual paraguayo, falleció este martes 11 de agosto. Pintor, dibujante e investigador, desarrolló desde la década de 1990 una trayectoria marcada por la experimentación con distintas técnicas y por una obra de imaginario singular.

Nacido en Asunción, Medina inició su formación artística en los talleres de Olga Blinder y del Instituto de Arte (IdeA), donde participó de actividades formativas. También realizó talleres en Roma y París. En 2002 egresó de la Universidad Nacional de Asunción.

Su primera exposición individual, “Relatos”, tuvo lugar en 1996 en la Galería Scappini-Lamarca. Para entonces, su trabajo ya había llamado la atención del crítico y promotor cultural Ticio Escobar, quien describió al joven artista como alguien que manejaba el color con “insolencia” y construía mundos atravesados por el cómic, el cuento infantil, el mito indígena y otras referencias de la imaginación.

A partir de aquella primera muestra, Medina sostuvo una presencia constante en el circuito de las artes visuales paraguayas y participó también en exposiciones colectivas, bienales y proyectos internacionales. Su producción incluyó pintura, dibujo y grabado, además de trabajos de ilustración y redacción para libros de texto, revistas y otras publicaciones.

Una de las obras de Marcelo Medina, cuya producción se caracterizó por la exploración de universos fantásticos y una particular relación entre imagen e imaginación.

De Paraguay al circuito internacional

Entre sus exposiciones individuales se encuentran “El Porcentaje Vacío”, presentada en 2008 en el Centro Cultural de la República El Cabildo; “Theatrum Mundi”, realizada en 2010 en la Fundación Migliorisi; “Luz de lunes”, presentada en la Cité Internationale des Arts de París en 2012; “No me gusta”, en la Galería Fábrica en 2013; “Colección de Porcelanas”, en el Centro Cultural de España Juan de Salazar en 2017, y “Noche Profunda”, en el Museo de Arte Sacro de Asunción en 2018.

Medina también compartió proyectos expositivos con artistas como Ricardo Migliorisi, Félix Toranzos, Juana Marta Rodas, Julia Isidrez y Renatta Ávila. Su obra llegó asimismo a espacios y encuentros internacionales de Argentina, Colombia, Corea del Sur, Brasil, Uruguay, Italia, Panamá y Venezuela. Entre ellos figuran la Bienal del Mercosur, la Bienal Internacional de Cuenca y el Queens Museum de Nueva York.

A lo largo de su carrera recibió distintas distinciones, entre ellas el primer premio del certamen “Asunción, el lugar de mi vida”, el primer Premio Henri Matisse, el primer Premio Pintura Joven ArteBA, en Buenos Aires, y una mención de honor en la VI Bienal Internacional de Cuenca, Ecuador, por su obra “Prohibido comer carne”.

Su producción también encontró una dimensión literaria. Medina escribió pequeños relatos de carácter surrealista que acompañaban algunas de sus obras, estableciendo un juego entre imagen y texto. Esa inclinación hacia universos fantásticos estuvo presente desde sus primeros trabajos y se convirtió en uno de los rasgos reconocibles de su producción.

La obra de Marcelo Medina transitó distintas técnicas y lenguajes, con presencia en exposiciones y bienales de Paraguay y otros países.

El recuerdo de colegas e instituciones

Tras conocerse la noticia de su fallecimiento, distintas instituciones y artistas expresaron su pesar. Casa Mayor Galería de Arte, donde Medina formó parte de su trayectoria como artista, destacó su obra, sensibilidad y presencia. El Centro de Artes Visuales/Museo del Barro también lo despidió como un “gran artista”, mientras que el fotógrafo y artista Fredi Casco escribió en redes sociales: “Te fuiste, querido amigo, artista sublime… el fuego camina contigo”.

También llegaron mensajes de quienes compartieron con Medina espacios de creación y amistad. El artista Hugo Cataldo Barudi lo recordó como un amigo cuya ausencia deja un “espacio hueco”, pero también como un creador de “un cuerpo de obras robusta y de creatividad interminable”. Destacó además que Medina continuó pensando y pintando hasta sus últimos días, y recordó sus conversaciones “llenas de poesía oscura”.

Por su parte, la museólogo, escritora e investigadora Lia Colombino evocó los años en que ambos fueron compañeros del seminario Espacio/Crítica y compartieron mensajes y registros vinculados al arte. “Allí estás Marce, tratando de aprehender lo inasible ya para siempre”, escribió, junto a un recuerdo personal que concluyó con una frase sobre el impacto de su ausencia: “Ay, Marce, cuánto dolerá tu ausencia”.

El Centro de Artes Visuales/Museo del Barro recordó además un texto escrito por Carlos Colombino en junio de 2008 sobre una de las series de Medina, en el que el artista y crítico reflexionaba sobre el espacio, la carencia y la construcción de sentido en aquellas obras.

Con una trayectoria iniciada en los años noventa y extendida por distintos espacios de Paraguay y el extranjero, Marcelo Medina deja una producción que atravesó la pintura, el dibujo, el grabado y la escritura, además de una presencia reconocida por varias generaciones del ámbito de las artes visuales paraguayas.

Lo
más leído
del día