El libro “Puto Teatro”, de Hugo Robles, fue presentado el jueves 26 de marzo en la Casa Bicentenario del Teatro Edda de los Ríos, en Asunción, en un acto organizado por el Centro Paraguayo del Teatro (Cepate) junto con Ediciones de la Paz. La velada incluyó intervenciones artísticas, una presentación crítica a cargo de la actriz Luz Saldívar y palabras del propio autor, además de una performance escénica basada en fragmentos de las obras reunidas.
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La apertura estuvo marcada por las palabras de Martín Pizzichini, en representación del Cepate, quien subrayó el valor del convenio con la Librería de la Paz para la publicación de dramaturgia nacional. En ese sentido, destacó que se trata de una herramienta concreta para los autores: “es una posibilidad donde los escritores no pagan por imprimir sus materiales”, explicó, remarcando además que se respetan los derechos de autor y que los creadores reciben su correspondiente porcentaje en ejemplares.
Más allá del aspecto editorial, Pizzichini puso el foco en una problemática de fondo: la escasez de textos teatrales paraguayos disponibles. “Encontramos que hay grandes vacíos (…) es más fácil encontrar una obra de cualquier otro lugar que una obra de nuestros propios autores”, señaló, definiendo esta iniciativa como un intento de “saldar un poco” esa deuda histórica con la memoria escénica local.
En un tono más político, vinculó la publicación con el contexto actual, al afirmar que el libro también se inscribe en una disputa simbólica: “este libro es una trinchera donde podemos refugiarnos en la lectura (…) es la forma de disputar el sentido ante el avance de ideas deshumanas”, sostuvo, en referencia a los retrocesos en derechos.
La actriz Luz Saldívar, encargada de la presentación del libro, ofreció una lectura crítica que situó a Hugo Robles como una figura central de la dramaturgia contemporánea paraguaya. Su análisis recorrió las cuatro obras incluidas (“Gordas”, “El amor verde”, “Del otro lado” y “En mi casa se dormía bajo el árbol”), destacando su aporte en la visibilización de identidades históricamente marginadas y su capacidad de ampliar el campo del teatro social hacia las problemáticas de la diversidad sexual.
Saldívar subrayó que la antología constituye un hito al articular estética e identidad, y resaltó el uso del lenguaje como una herramienta expresiva que, desde lo local, alcanza resonancias universales. Asimismo, enfatizó que la obra de Robles no solo representa una evolución temática, sino también una toma de posición dentro del panorama cultural paraguayo.
El momento más emotivo de la noche llegó con las palabras del propio Hugo Robles, quien habló desde una profunda carga afectiva al referirse al proceso detrás de sus obras. “Estas obras me marcaron con fuego el corazón y forman parte de mi vida”, expresó, recordando a las personas que acompañaron su recorrido, “gente con la que tomamos distintos caminos o que ya no están”.
El autor definió la publicación como un gesto de permanencia y resistencia: “dejar eso plasmado en un libro es un acto de resistencia para que nuestra voz no sea apagada”, afirmó. En esa línea, explicó también el sentido del título de la antología, señalando que remite a una historia colectiva atravesada por la violencia y la persistencia: “nos siguen matando, no siguen existiendo leyes en este país donde tu condición siempre va a ser un estigma”, dijo, y agregó que eso “reafirma el empeño de seguir haciendo teatro LGBT, para decir: aquí estamos”.
Robles también repasó el origen de este camino, iniciado en 2009, cuando -según relató- el trabajo surgía desde un lugar más intuitivo y menos consciente de su impacto: “no éramos tan conscientes de lo que podía generar en los demás; yo era bastante irreverente”, reconoció. Sin embargo, con el paso del tiempo, ese proceso adquirió otra dimensión: “hoy cuando me encuentro a gente que dice que una obra significa algo, empiezo a tomar conciencia”, señaló.
Hacia el final, visiblemente conmovido, el dramaturgo sintetizó la experiencia con una frase que condensó el espíritu de la noche: “estoy muy emocionado”, dijo, cerca de las lágrimas.
El libro se puede adquirir en Librería de la Paz (Manduvirá 677 c/ O’Leary).