Los agentes penitenciarios localizaron una campera que se encontraba extendida sobre un arco del área deportiva del establecimiento.
Al inspeccionar la prenda, los funcionarios encontraron 64 dosis de presunta cocaína, con un peso total de 21,3 gramos, envueltas en bolsas de polietileno azul, además de 52 dosis de supuesta marihuana, que totalizaron 43 gramos.
Durante la requisa también fueron incautados de distintas celdas otros elementos de uso prohibido dentro del penal, entre ellos un estuche para celular, un cabezal de cargador, un porta chip, un foco, un cable USB y cigarrillos.
El director del Centro de Reinserción Social, general de División (R) Saúl Hugo Salinas González, informó del procedimiento a la Policía Nacional, que posteriormente comunicó el caso al Ministerio Público para la apertura de la investigación.
Pese a haber sido diseñado como un establecimiento de máxima seguridad, los reiterados hallazgos de drogas, celulares y otros objetos prohibidos, sumados a las fugas de reclusos registradas desde su apertura, ponen en duda su mecanismo de control.