Fobia escolar, una pesadilla nada infantil

La algarabía de los chicos en su primer día de clases es una muestra de salud física y emocional, pero hay otra realidad y es la de aquellos niños que, al contrario, sufren muchísimo por el retorno al colegio. ¿Cómo diferenciar en los chicos un temor normal de un miedo desbordante?

Las conversaciones sobre la verdad acerca de los Reyes Magos deben ser respetuosas hacia los más pequeños y las respuestas deben ser honestas, refiere la psicóloga Lourdes Sanabria.
¿Cómo diferenciar en los chicos un temor normal de un miedo desbordante?Shutterstock

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La fobia escolar es antiquísima, afortunadamente hoy existen métodos terapéuticos eficaces para superarla.

“La fobia escolar es un malestar muy común hoy en día, sobre todo en niños/as de la primera infancia. Este malestar es uno de los tipos de trastornos de ansiedad que se puede definir como la incapacidad total o parcial de un niño de acudir al colegio como consecuencia de un miedo irracional a algún aspecto relacionado con la situación escolar. Ha existido siempre y el nombre de la problemática se lo da la psicología”, dice la psicóloga clínica infantojuvenil, Mariela González.

Las consultas por fobia escolar son constantes, aunque los padres y maestros ya lo ven como algo común. “Si no se trabaja a tiempo este mal, desemboca en peores problemáticas emocionales”

-¿Qué diferencia una fobia de un temor normal?

Los temores normales son por una causa existente, mientras que en la fobia escolar, comúnmente, el temor se debe a un motivo irracional o irreal. También puede deberse a una experiencia traumática que lleva a un miedo más intenso y duradero.

-¿Qué podría desatar este trastorno en un niño?

Tener una crianza muy sobreprotectora y un apego inseguro con los padres. Esto causará no solo dificultades en ingresar a la escuela, sino problemas con las habilidades sociales y de afrontamiento; afrontamiento es el esfuerzo adaptativo que realiza un individuo para tolerar emociones que pudieran causarle estrés; de manera a ser capaz de responder en forma constructiva.

-Se idealiza al niño feliz de iniciar las clases, pero ¿qué proporción se muestra diferente?

La fobia escolar afecta a un 4-15% de niños adolescentes en edad escolar. En consultorio atiendo varios casos.

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-La razón más extendida de porqué el niño no quiere ir a la escuela es por burlas de sus compañeros, sin embargo, hay otras: aburrimiento, falta de interés en aprender, animadversión a su maestra, etc. ¿Cómo saber con exactitud el motivo?

Hay que tener en cuenta los criterios del DMS-5, que es un manual de diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Según este manual, las características de la fobia escolar son: el miedo y/o ansiedad con cualquier aspecto relacionado al colegio. El objeto o situación desencadena este miedo o ansiedad. El DMS-5 diferencia los trastornos mentales de los miedos comunes.

-¿Cómo detectan los padres desde la casa que el hijo no quiere ir a la escuela por un trastorno?

El niño empieza a poner negativas a la hora de ir a la escuela, diciendo que le duele algo físicamente, pero cuando acude al doctor no se encuentra esa dolencia de orden físico. Lo primero es validar la emoción del niño, porque detrás de todo eso hay un porqué, una razón que no se debe dejar de lado. La comunicación y la comprensión son una buena base para empezar.

-Antes nos obligaban a ir, ninguna lluvia ni dolor de panza lo impedía.

Desde siempre hubo chicos con dificultades, solo que ahora eso tiene un nombre y también formas de tratarlo

¿Cómo ayudan las terapias?

Hay muchos protocolos basados en evidencia científica, la eficacia del tratamiento depende mucho del trabajo de equipo de familia, escuela y una terapeuta especialista. Muchas veces no ocurre esto y el niño desemboca en mayores problemas en el presente o en el futuro.

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Datos claves para reconocer la fobia escolar

-Para que un miedo se considere fobia escolar y no temor común debe durar un mínimo de 6 meses.

-Entre los desórdenes físicos asociados a la fobia escolar pueden darse los vómitos, sudoración excesiva, angustia, náuseas, diarrea, dolores de cabeza o pinchazos en el estómago. Además, puede acarrear problemas para comer o para conciliar el sueño.

-El miedo a la escuela se manifiesta como llantos, gritos y quejas, así como desobediencia a los padres. La irritabilidad y las explosiones de ira son formas de expresión comunes en niños pequeños. El estado de ánimo tiende a ser bajo con síntomas de tipo depresivo como la apatía y la tristeza. También tiende a existir una importante dependencia de uno de los padres o de ambos, y estos son con frecuencia personas con predisposición a la ansiedad.

-Una de las razones más frecuentes de la fobia escolar es el miedo al fracaso académico, el niño no se siente capaz de aprender, esto se acentúa en época de exámenes o presentaciones orales de trabajo.

-La diferencia entre el abandono o ausentismo escolar y la fobia escolar es que en esta última los padres son conscientes de que su hijo/a no acude a clase y desean que se resuelva el problema, a diferencia de la ausencia a clases por negligencia parental.

Causas del trastorno

La fobia escolar puede desencadenarse debido a múltiples razones como cambio de domicilio, de escuela, el hecho de repetir el curso, de acoso escolar, de la falta de habilidades sociales. Sin embargo, también aparece en niños que han padecido alguna larga enfermedad o que hayan perdido a sus padres por una separación, o haya fallecido algún ser querido.

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Cómo superar el terror

Cuando se hayan descartado que existan problemas de salud orgánicos, podemos considerar la psicoterapia infantil o para adolescentes. En ocasiones, si el caso es muy grave, se utilizan psicofármacos para bajar la ansiedad en las primeras fases del tratamiento.

Paralelamente el papel de los padres es fundamental:

La comunicación: poder conversar con los niños no solo de los logros y de cumplir sueños, sino también de aquello que les preocupa o angustia.

Comprender sus miedos y no juzgar: lograr que el niño se sincere. Acompañarlo.

Elaborar un plan: Juntos diseñar pequeños pasos para ir venciendo sus miedos. Reforzar los progresos.

Respetar sus tiempos: No apresurarlo a que supere sus miedos, que por lo general son irracionales. Calma y paciencia.

Mantener contacto con sus profesores.

Recordarles, sobre todo a los niños que inician los primeros grados, que siempre después del colegio volverán a casa.

(Fuente: Internet)

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