Viajar y dejar las plantas solas: cinco trucos caseros de autorriego

Plantas.

Cuando se acerca un viaje aparece la preocupación: ¿quién va a regar las plantas? No siempre hay un vecino disponible, pero existen soluciones sencillas, baratas y caseras para que las macetas sigan vivas a tu regreso.

Especialistas en jardinería coinciden: lo más importante es preparar las plantas antes de irse. Poda ligera, eliminación de hojas secas y un buen riego previo ayudan.

Después, los sistemas de autorriego casero pueden marcar la diferencia, sobre todo si tu ausencia es de una a tres semanas.

1. Botella invertida: la opción rápida

Es el truco clásico. Se llena una botella de plástico con agua, se hace un pequeño agujero en el tapón con una aguja caliente o un clavo y se clava la botella, boca abajo, en la tierra.

Plantas. Sistema de riego.

El agua saldrá poco a poco, según la sequedad del sustrato. Funciona mejor en macetas medianas y grandes, y si la botella está bien sujeta para que no se mueva.

2. Mechas de algodón: agua desde un recipiente

Para varias plantas cercanas, se puede usar un bol o cubo con agua y tiras de tela de algodón, cordones gruesos o lana.

Plantas. Sistema de riego.

Un extremo va dentro del recipiente y el otro se entierra unos centímetros en la tierra de cada maceta. Por capilaridad, el agua sube por la “mecha” y mantiene la humedad.

Es útil para interiores y balcones protegidos del sol directo.

3. Bandeja con agua y piedras

En plantas de interior o de sombra, una bandeja grande con una capa de piedras o arcilla expandida puede ayudar.

Se coloca agua hasta cubrir solo parte de las piedras y las macetas encima, sin que el fondo toque directamente el agua. Así, las raíces no se encharcan y el ambiente se mantiene más húmedo, algo ideal para helechos y plantas tropicales.

4. Mini invernadero con bolsa

Para ausencias cortas, de hasta una semana, algunas plantas pequeñas pueden “encerrarse” en una bolsa transparente. Tras regar bien, se cubre la maceta con la bolsa (sin aplastar las hojas) y se cierra casi por completo. El agua que se evapora se condensa y cae de nuevo al sustrato, creando un mini invernadero. No debe usarse con sol directo, porque podría “cocinar” la planta.

5. Cubo y cordones para muchas macetas

Si tenés una colección de plantas en terraza, un cubo elevado con agua y varios cordones gruesos puede funcionar como sistema central de riego. Cada cordón va desde el cubo a una maceta distinta.

Cuanto más alto esté el cubo respecto a las macetas, más constante será el flujo. Es un método simple que puede sustituir, en pequeños espacios, a los kits comerciales de riego por goteo.

Ninguno de estos trucos es perfecto, pero combinados con una buena preparación (retirar plantas del sol directo, agruparlas para crear un microclima y revisar que no haya plagas antes de irte) aumentan mucho las posibilidades de volver de vacaciones y encontrar tus “hijas verdes” sanas y listas para recibirte.

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