Existen tantas recetas de clericó como fanáticos de esta refrescante bebida. Pero todo clericó que se precie de tal deberá contener al menos tres ingredientes básicos: frutas cortadas en cubos y previamente maceradas en su propio jugo, azúcar y vino. El resultado, una deliciosa bebida, ideal para estas latitudes.
Tips para preparar un buen clericó
- El vino debe ser abocado, más bien dulzón, no demasiado seco. Tampoco debe ser un vino caro, pues en esta bebida se pierde su esencia.
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- El gin o ron se agrega para que la graduación alcohólica no descienda por el agregado de los jugos.
- El toque de limón es fundamental para darle cierta acidez característica de esta bebida.
- El clericó se sirve en copas de vino o también en vasos, con un poquito de fruta y de hielo.
- La fruta que queda en el fondo de la jarra no sirve para hacer otro clericó.
- Disfrútela con cuidado porque la fruta estará sumamente borracha, por lo cual tampoco es apta para el consumo de los niños.
Variaciones para hacer clericó
- Cualquier fruta de estación puede utilizarse en la maceración, menos sandía, mamón, mango o guayaba.
- Licuado de frutillas o jugo de piña en vez de jugo de naranjas.
- Algunos le agregan gaseosa sabor lima-limón para reemplazar los jugos.
- El auténtico clericó es con vino blanco, pero se puede usar un tinto, rosado, o espumantes como la sidra o el champán.
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