Este Spritz, nacido en el norte de Italia, se convirtió en un buen aliado para sortear el verano paraguayo. Su secreto no es ningún misterio, sino una fórmula magistral: vino espumoso (preferentemente Prosecco), un toque de soda y ese licor que le da personalidad. Es liviano, refrescante y, sobre todo, una invitación al “aperitivo”, ya sea en un after, una previa o junto a la pileta.
Cuatro versiones de Spritz para cada paladar
Si sos de los que prefieren lo dulce, lo amargo o lo floral, hay un Spritz esperándote. Aquí te contamos cuáles son los protagonistas de la temporada:
- Aperol Spritz: El Rey absoluto. Con su color naranja vibrante, es el equilibrio justo entre lo dulce y lo cítrico. Es el trago “entrada” por excelencia.
- Campari Spritz: Para los paladares más curtidos. Si buscás algo más seco, amargo y con un rojo intenso que impone presencia, este es tu elegido.
- Limoncello Spritz: La definición líquida de las vacaciones. Cítrico, vibrante y muy aromático, ideal para quienes buscan una explosión de frescura.
- Hugo Spritz: La opción sofisticada. Gracias al licor de flor de saúco y la menta, es el más perfumado y ligero del grupo.
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Manos a la obra: Prepará tu Spritz favorito en casa
No necesitás ser un bartender profesional para lucirte. Agarrá una copa balón, mucho hielo y seguí estas hojas de ruta:
Aperol Spritz (El clásico 3-2-1) Mezclá 90 ml de prosecco, 60 ml de Aperol y 30 ml de soda. Serví en ese orden, mezclá suavemente y decorá con una rodaja de naranja. Es infalible.
Campari Spritz (Intensidad pura) Misma base: 90 ml de prosecco, 60 ml de Campari y 30 ml de soda. El resultado es un perfil herbal y seco, perfecto para abrir el apetito. No te olvides de la rodaja de naranja para equilibrar.
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Limoncello Spritz (Cítrico total) Combiná 90 ml de prosecco con 60 ml de limoncello y 30 ml de soda. Sumale una rodaja de limón y, si tenés a mano, una ramita de albahaca o romero para elevar el aroma a otro nivel.
Hugo Spritz (Aroma y flores) En tu copa con hielo, verté 90 ml de prosecco, 60 ml de licor de flor de saúco (como St-Germain) y 30 ml de soda. Terminá con hojas de menta fresca y una rodaja de lima. Es como una brisa fresca en medio de enero.
Consejos de experto para que no falle
Si querés que tu trago esté a la altura de las mejores barras de cócteles, tené en cuenta estos tres “mandamientos”:
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- El orden importa: Poné siempre el prosecco primero. Esto ayuda a que el licor se integre mejor y, lo más importante, mantiene la burbuja viva por más tiempo.
- Hielo de calidad: Usá cubos grandes y que estén bien secos. Si el hielo es pequeño, se derrite rápido y te agua el trago en dos minutos.
- Tratalo con cariño: No sobremezcles. Un movimiento suave con la cuchara es suficiente para unir los sabores sin perder el gas carbónico.