Cómo pelar tomates sin esfuerzo: técnica muy fácil y eficaz

Pelar tomates, imagen ilustrativa.Shutterstock

Pelar tomates deja de ser una tortura culinaria con la técnica del escaldado. En solo 30 segundos, podés lograr una piel retirada fácilmente, optimizando tus recetas y minimizando el desperdicio. Aquí te mostramos cómo hacerlo.

Pelar tomates suele ser una de esas tareas domésticas que ralentizan cualquier receta: la piel se resiste, el fruto se aplasta y el jugo termina por todas partes. Sin embargo, un gesto simple —aplicar un golpe de calor breve y controlado— permite retirar la piel en segundos sin estropear la pulpa. Es una técnica habitual en cocinas profesionales y, bien hecha, también reduce desperdicios.

El truco: escaldado rápido y baño de hielo

El método más fiable combina agua hirviendo e inmediatamente agua fría. La lógica es física: el calor afloja la piel al separar sus capas de la carne del tomate, y el enfriado brusco detiene la cocción para que el interior no se ablande.

Pelar tomates, imagen ilustrativa.

Paso a paso:

  1. Hacé un corte en “X” en la base del tomate (no en el lado del tallo), superficial.
  2. Sumergí en agua hirviendo entre 10 y 20 segundos. En tomates muy maduros, a veces basta con 8–10.
  3. Pasalo al instante a un baño de agua con hielo durante otros 10–20 segundos.
  4. Tirá de la piel desde la “X”: debería salir en una o dos tiras, casi sola.

Cuándo conviene pelarlos

Pelar tomates aporta una textura más fina en salsas, gazpachos, cremas, conservas y rellenos. La piel puede resultar correosa o generar pequeños “hilos” al triturar.

Pelar tomates, imagen ilustrativa.

En ensaladas o tomates asados rústicos, en cambio, suele ser prescindible.

Errores comunes y cómo evitarlos

El fallo más habitual es dejarlos demasiado en el agua: se cuecen por fuera y se vuelven blandos.

También influye el tamaño: los cherry requieren apenas unos segundos, y los grandes pueden necesitar algo más.

Si la piel no se despega, repetí el escaldado 5 segundos adicionales, no más.

Alternativa exprés: microondas

Si no querés usar dos recipientes, funciona un atajo: marcá la “X”, calentá el tomate 20–30 segundos en microondas (potencia alta) y, con cuidado, retirá la piel. Es rápido, pero menos uniforme que el escaldado y puede ablandar más el borde.

Con estas técnicas, el “pelado imposible” pasa a ser un trámite de menos de un minuto por tanda, sin sacrificar sabor ni textura.

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