La Vía Navegable Troncal (VNT), conocida como hidrovía de los ríos Paraná y Paraguay, es una vía fluvial de más de 1.500 kilómetros de extensión que desemboca en el océano Atlántico, por donde Argentina exporta cerca del 80% de su producción, principalmente agrícola.
Es clave para la salida de granos, aceites y otros productos agroindustriales y también sirve de canal de exportación para productos de Paraguay, Brasil, Bolivia y Uruguay, por lo que constituye una vía estratégica para el comercio exterior de la región.
El Ministerio de Economía argentino adelantó ayer en un comunicado que “la firma del contrato, prevista para dentro de un máximo de 30 días, activará una rebaja del 13,5% en los costos logísticos”.
Hoy el gobierno de Javier Milei indicó en su resolución que la empresa realizará obras de profundización e incorporará tecnología para la seguridad de la navegación.
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Denuncias
Organizaciones ambientalistas advirtieron que las obras de aumento de calado del curso fluvial podrían alterar la dinámica natural del río Paraná, y objetaron la licitación ante la justicia.
Jan De Nul operó la hidrovía entre 1995 y 2021 en un consorcio con la argentina Emepa.
Desde 2021, el dragado, balizamiento y señalización de la hidrovía, así como el cobro de peaje, estaban en manos del Estado a través de la Administración General de Puertos, luego de que el gobierno del entonces presidente Alberto Fernández resolviera no renovar la concesión.