Esa fue una de las principales conclusiones del ‘Encuentro en torno a la Regulación de las Redes Sociales y la Lucha Contra la Desinformación’, celebrado esta semana en Costa Rica y organizado por el Proyecto de Apoyo al Periodismo Independiente y la Lucha contra la Desinformación, financiado por la Unión Europea, en alianza con el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
Según datos del PNUD, la región de América Latina y el Caribe tiene el promedio diario de uso de redes sociales más alto del mundo, con un consumo de 3 horas y media al día.
Los participantes en el encuentro destacaron la necesidad de promover un debate amplio sobre la posible regulación del uso de celulares y redes sociales entre niñas, niños y adolescentes, en el cual participen tanto los menores y con métodos que tengan en cuenta las diferentes realidades, capacidades y habilidades propias de personas menores de edad de diferentes orígenes y condiciones.
En este debate también deberían estar presentes los padres y madres de familia, gobiernos y compañías tecnológicas para abordar los desafíos de todo tipo que supone una posible regulación, como ya se ha visto en otras partes del mundo donde se está promoviendo o aplicando, como es el caso de la Unión Europea o Australia, indica el comunicado.
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