Las fiestas por los 215 años de la independencia de Paraguay dejaron la tarde de este jueves un inusual desfile canino en el centro de Asunción, donde más de 50 perros se mostraron ante cientos de entusiastas ataviados con los colores de la bandera o haciendo alusión a los próceres. Se trata del ‘Jagua Patriota’, un desfile que se ha realizado ya por 10 años de manera consecutiva, incluso en los que la pandemia por la covid-19 paralizó el mundo, aunque durante la emergencia por el coronavirus se celebró de manera virtual.
Como si de una manera de dar un carácter más patriótico al evento se tratara, la parada se celebró frente al Panteón Nacional de los Héroes. “Este evento demuestra que las fiestas patrias se pueden vivir con las mascotas, que son un miembro más de las familias”, dijo a EFE Rosi Rivaroila, organizadora de la parada y CEO de PulgApp, una herramienta que impulsa actividades para la tenencia responsable de animales.
Lea más: Las razas de perros más tranquilos que existen: compañeros leales y amorosos
Los premios de Jagua Patriota
Este año, el ‘Jagua Patriota’ entregó premios en 4 categorías, el primero de ellos a la mascota más habilidosa, que ganó la caniche toy Catalina, una de las pocas en desfilar sin correa y atender con diligencia las órdenes de su tutor.
En tanto que Joaquín, un mestizo adulto con labio leporino, obtuvo el primer lugar en la categoría atuendo y Loira, una labrador pasada de peso a la que apenas le entró el disfraz, se alzó con el premio al can ‘yuky’ o simpático en guaraní.
Por último, Bartolito y Chichita, dos ejemplares de la raza Shih Tzu, fueron premiados en la categoría mejor equipo.
Por otro lado, el ‘Jagua Patriota’ también sirvió para hacer un llamado a denunciar el maltrato animal.
Lea más: Conocé a Solano, el recién nacido burrito que refuerza la enseñanza en la UNA
“Hay mucho maltrato animal, les pegan, los matan”, dijo a EFE Alejandro Kulman, miembro de una organización que se dedica al rescate de animales en la ciudad de Luque.
Kulman también recordó que Paraguay cuenta con una ley de protección y bienestar animal, que los considera “seres sintientes” y obliga al Estado a garantizar su trato digno, al tiempo que establece penas de entre 2 y 6 años de cárcel a los infractores.