Pacientes con dermatitis atópica severa (DAS) y sus familiares denuncian que el Instituto de Previsión Social (IPS) dejó de suministrar desde hace tres meses un medicamento biológico que es de suma importancia para el tratamiento de esta patología. Esta situación, según sostienen, genera un retroceso en la salud de niños, adolescentes y adultos.
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El fármaco en cuestión, Upadacitinib, había permitido a muchos pacientes recuperar una vida casi normal. Sin embargo, su provisión fue interrumpida por problemas administrativos ligados a la licitación SBEN 112-25, actualmente objetada por una farmacéutica oferente de una alternativa biosimilar.
Una enfermedad que va más allá de la piel
La dermatitis atópica severa no es solo una afección cutánea. Produce dolor constante, insomnio, ansiedad y depresión, y afecta la capacidad de trabajar, estudiar y socializar.
“Mi hermano volvió a sufrir lesiones graves en cuestión de días. Pasó de estar estable a vivir otra vez con dolor y vergüenza”, relató Leticia Vargas, familiar de un paciente, en conversación con ABC.
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Según explicó, ante la falta del medicamento indicado, algunos pacientes fueron obligados a recurrir a tratamientos alternativos que generan efectos secundarios severos. En el caso de su hermano, el reemplazo farmacológico le provocó somnolencia extrema, lo que derivó incluso en un accidente de tránsito.
Reemplazo sin respaldo científico
Los familiares advierten que el IPS pretende sustituir el medicamento biológico por un biosimilar que podría ser útil en otras patologías, como la artrosis, pero que no cuenta con suficiente evidencia científica para el tratamiento de la dermatitis atópica severa.
“Entendemos que los procesos administrativos son necesarios, ; sin embargo, consideramos que los mismos no deberían interrumpir tratamientos ya establecidos, tratándose de patologías crónicas y severas, donde la suspensión del medicamento genera consecuencias clínicas concretas y evitables”, señala una nota presentada ante la Dirección Médica del IPS, bajo el Expediente N.º 102719, del 30 de diciembre de 2025.
Un reclamo formal sin respuesta
El año pasado, pacientes, padres y médicos elevaron una solicitud al director médico del IPS, Dr. Derlis León, pidiendo información oficial sobre la falta de reposición del medicamento, una fecha concreta para la normalización del suministro. Exigieron además la adquisición urgente y excepcional del fármaco con respaldo científico, mientras se resuelve la licitación y la garantía de continuidad del tratamiento, en resguardo del derecho constitucional a la salud.
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Los afectados piden que el IPS adopte una medida excepcional para garantizar la continuidad del tratamiento mientras se destraban los procesos administrativos.
“No estamos pidiendo un favor. Estamos exigiendo el derecho a la salud. La burocracia no puede ser más fuerte que la vida”, concluyó la familiar de uno de los pacientes.