Jorge Paredes, poblador del barrio Daniel Escurra, relató las dificultades que enfrentan diariamente: “Estamos con mucho calor y sin agua. Las familias tienen que caminar largas distancias para conseguir agua o depender de lo que algún vecino pueda aportar. Es una situación desesperante, sobre todo para los niños y las personas mayores”, indicó.
Detalló que el problema afecta a numerosas personas y la situación se agrava con el aumento de la temperatura que se siente en la ciudad, lo que intensifica la necesidad de agua para hidratación y limpieza.
La falta de suministro no solo genera incomodidad, sino que también representa un riesgo sanitario, ya que obliga a las familias a racionar el líquido o a utilizar fuentes no seguras, aumentando la probabilidad de enfermedades y problemas de higiene.
El denunciante añadió que la inacción de la institución genera un profundo malestar, porque no se escuchan los reclamos de la gente y son ignorados, a pesar de tratarse de un servicio esencial que debería garantizarse a diario.
Paredes aseguró que los vecinos advierten que la falta de acción por parte de Essap podría derivar en conflictos sociales y aumentar la frustración entre los afectados, quienes exigen soluciones inmediatas y medidas concretas para garantizar el suministro.
Mientras tanto, los habitantes de los barrios continúan sufriendo, buscando agua donde pueden y enfrentando las consecuencias de un problema que los encargados parecen no priorizar.
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Sin respuesta de Essap
La corresponsalía de ABC intentó comunicarse con el presidente de la Empresa de Servicios Sanitarios del Paraguay, Luis Fernando Bernal, a través de su número con terminación 431, pero no se obtuvo retorno hasta el cierre de esta publicación.
El espacio queda abierto para cualquier aclaración o postura que la institución desee brindar.
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