La actividad se desarrolló a partir de las 18:30 y contó con la participación de más de 250 personas, entre jóvenes y adultos, quienes se comprometieron a representar cada escena con el mayor realismo y respeto a la tradición cristiana.
La propuesta consistió en la presentación de cuadros vivientes, en los que los participantes recrearon escenas bíblicas mediante expresiones corporales, vestuarios y escenografías cuidadosamente elaboradas.
Los participantes permanecieron de manera estática, como auténticas esculturas humanas, generando un fuerte impacto visual y emocional entre los asistentes, que recorrieron cada sector para observar los detalles de las representaciones.
Durante la puesta en escena se pudieron apreciar distintos momentos de la historia bíblica, como la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén (Domingo de Ramos), representaciones de santos, La Piedad, la Pasión y Crucifixión de Jesús y finalmente la Resurrección, cuadros que invitaron al público a reflexionar sobre el significado de la Semana Santa.
Uno de los aspectos que más llamó la atención fue la elaboración de los vestuarios, para los cuales se utilizó barro, un material que permitió recrear con gran realismo el efecto de esculturas humanas.
Imponente escenografia
Asimismo, la escenografía fue preparada con terciada y barro y se distribuyó en dos niveles y cuatro sectores, lo que permitió que el público recorriera cada cuadro y viviera la experiencia de una forma cercana e inmersiva.
Rodrigo Espínola uno de los organizadores de la obra destacó el compromiso del elenco y el trabajo previo realizado durante los ensayos, fundamentales para coordinar los movimientos, gestos y expresiones que permitieron transmitir cada escena con gran fuerza simbólica.
La actividad tuvo una gran concurrencia de fieles y visitantes, quienes acompañaron la representación y valoraron la dedicación de los participantes, convirtiendo la propuesta en un momento de profunda fe, arte y reflexión para la comunidad.