Bajo la consigna “La salud no puede esperar”, la explanada del Congreso Nacional será mañana el escenario de una manifestación pacífica que busca visibilizar una de las crisis sanitarias más agudas de los últimos años.
La movilización, que iniciará a las 9:30, impulsada por por la Asociación de Emprendedores y Profesionales del Paraguay (ADEPPB), convoca a vestir remeras blancas en señal de unidad.
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La convocatoria -afirman los organizadores- es la respuesta a una realidad desesperante en los pasillos de los hospitales públicos, donde un porcentaje cada vez más bajo de medicamentos e insumos cuenta con un stock normal. “No es solo la falta de remedios; es el maltrato de un sistema que te da un turno para una ecografía dentro de seis meses cuando el dolor lo tenés ahora”, señalaron referentes de la organización.
La salud no puede esperar: el drama agudo del “no hay”
Desde la ADEPPB resaltan que la situación ha escalado a niveles dramáticos en centros de referencia como el Hospital Pediátrico Acosta Ñu y el Instituto Nacional del Cáncer (Incan), donde pacientes oncológicos han denunciado que fármacos vitales como el Trastuzumab llevan más de un mes agotados, lo que supone un retroceso irreversible en sus tratamientos.
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A estas carencias suman el colapso operativo en los hospitales públicos. Según las denuncias, se reportan horas de espera sin éxito, tomógrafos y equipos de diálisis en el interior del país que permanecen averiados por falta de presupuesto para mantenimiento y, ante la falta de insumos básicos en quirófanos, la necesidad de recurrir a préstamos para poder acceder a tratamientos de urgencia.