Guía de prevención: cómo proteger a los niños de las alergias y virus otoñales

Médicos advierten sobre el aumento de alergias y cuadros respiratorios durante el otoño. Shutterstock

Ante el descenso de las temperaturas y el ambiente seco característicos del otoño, pediatras del IPS advierten sobre el aumento de cuadros respiratorios como bronquiolitis e influenza en niños. Para mitigar riesgos, los especialistas instan a reforzar el lavado de manos, ventilar ambientes y completar el esquema de vacunación, subrayando la importancia de la consulta precoz ante señales de alarma médica.

Con la llegada del otoño, las consultas pediátricas comienzan a registrar un aumento significativo. El descenso de las temperaturas y la sequedad ambiental crean el escenario ideal para la propagación de los virus respiratorios, poniendo en jaque el sistema inmunológico de los más pequeños.

El doctor Ronald López, pediatra de la Policlínica Ingavi del Instituto de Previsión Social (IPS) advierte que el cambio de estación no es solo una transición climática, sino un desafío para la salud infantil. La reducción de las horas de luz y el frío afectan directamente la capacidad de respuesta del cuerpo ante las infecciones.

Alergias: patologías frecuentes de la temporada

El especialista destaca que el espectro de enfermedades durante estos meses es amplio y requiere atención diferenciada por parte de los padres:

  • Cuadros de vías superiores: El resfriado común, la faringitis y la laringitis encabezan la lista. Se caracterizan por tos, congestión y fiebre leve.
  • Bronquiolitis: De especial cuidado en menores de 2 años. Causada mayormente por el Virus Sincitial Respiratorio (VSR), comienza como un cuadro nasal común pero puede derivar en dificultad respiratoria y sibilancias.
  • Influenza: Se manifiesta con fiebre alta y dolores musculares. La vacunación es la herramienta clave para prevenir complicaciones graves.
Una bebe recibe la vacuna contra el virus sincitial respiratorio en el IPS.

El doctor López puntualiza que no se deben descartar las otitis (secundarias a los cuadros gripales) y las gastroenteritis virales, que siguen presentes a pesar del fin del verano.

Hoja de ruta para la prevención

Para mitigar el impacto de estas enfermedades, el sector médico recomienda una serie de medidas preventivas que pueden aplicarse en el hogar y en las escuelas:

Higiene y ventilación: El lavado de manos frecuente sigue siendo la barrera número uno contra la transmisión de virus. Asimismo, es vital ventilar los ambientes diariamente, incluso si hace frío, para renovar el aire y dispersar los patógenos estancados.

Vacunación al día: Cumplir con el esquema nacional de vacunación es fundamental. La aplicación de la vacuna antigripal en los grupos de riesgo es la medida más efectiva para reducir la mortalidad y las internaciones.

Hábitos saludables: Una dieta equilibrada y el fomento de la lactancia materna son los pilares para fortalecer las defensas naturales del niño.

Protección térmica: Evitar cambios bruscos de temperatura y asegurar un abrigo adecuado sin caer en el exceso que provoque sudoración innecesaria.

Una niña recibe la dosis de una vacuna.

Ante síntomas leves, el médico sugiere acudir a consultorios externos. Sin embargo, el doctor López resalta que si el niño presenta fiebre persistente, dificultad para respirar o decaimiento marcado, es imperativo acudir de inmediato al servicio de urgencias.

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