El ministro Arsenio Zárate informó que están ahora enviando camionetas cargadas con agua, carne y verduras para los camioneros que están varados en la zona de Alto Paraguay por el mal estado de los caminos.
Según el relato, de los casi 70 que estuvieron estancados por el barro, solo quedarían hoy alrededor de 15. Estos presumen que permanecerán estancados probablemente 10 a 15 días más.
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Los que siguen varados son sobre todo conductores que transportan soja y otros granos, quienes no pueden abandonar su carga para dejar el lugar. La SEN asegura que intentarán continuar la evacuación hoy, pero dependerá de las condiciones del tiempo.
Una verdadera odisea
El pasado 24 de abril comenzó la odisea de estos conductores de camiones de gran porte; un grupo llevaba en su interior animales vacunos que debían ser entregados a los frigoríficos y otro transportaba granos que debían ser entregados en el puerto de Concepción.
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La lluvia caída en la zona, sumada a las malas condiciones del camino, hizo que esta gran caravana no pudiera avanzar. El convoy de camiones quedó varado a unos 170 kilómetros de Loma Plata y Filadelfia, en el Chaco central, dirección hacia donde debían viajar.
Con maquinaria de empresas privadas se intentó ayudar a mejorar el estado de los caminos, pero las lluvias entorpecieron el trabajo y todo intento fue en vano.
Liberación de ganado y pérdidas millonarias
Cada camión transganado transportaba un promedio de 40 animales vacunos, totalizando un aproximado de 600 vacunos que debían ser entregados a los frigoríficos. Sin embargo, debido a los días que transcurrían sin que pudieran continuar su viaje, se vieron obligados a liberar a los animales ante el temor de que murieran por falta de agua y alimento.
Los vacunos saltaban en el barro y se esparcían por los alrededores, por lo que se tuvo que recurrir de nuevo a la ayuda de peones a caballo para llevar el ganado a alguna estancia cercana. Todo esto ocasionó más gastos a los productores, sin mencionar lo que representa no poder cumplir los plazos con los frigoríficos y, por supuesto, la pérdida de peso de los animales.