Vicenta Fariña, pobladora del barrio Loma de Caacupé y paciente del hospital regional, manifestó su preocupación por la falta de medicamentos esenciales, como paroxetina y quetiapina, utilizados en tratamientos de salud mental. Señaló que la carencia de estos fármacos obliga a los usuarios a comprarlos con recursos propios, gasto que muchas familias no pueden afrontar.
“Los pacientes son atendidos en medio de la precariedad”, expresó.
Vidalina Villasanti, del barrio San Miguel de la villa serrana, denunció que tampoco hay medicamentos para pacientes con hipertensión, como losartán y enalapril. Afirmó que la falta de medicamentos no es el único problema.
La mujer cuestionó el calamitoso estado de los sanitarios del hospital. Indicó que despiden un olor nauseabundo, lo que obliga a algunos pacientes y acompañantes a salir del establecimiento para hacer sus necesidades fisiológicas.
Las reiteradas denuncias reflejan una realidad de abandono de meses que, según los usuarios, se mantiene sin respuestas concretas.
Las paredes presentan humedad, grietas y pintura deteriorada; los sanitarios carecen de picaportes y tienen mal olor. Los distintos sectores muestran una evidente falta de mantenimiento básico.
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Sin respuesta de la dirección
Intentamos obtener la versión del director del Hospital Regional de Caacupé, doctor Hugo Cañete, sobre las denuncias formuladas de los usuarios, pero no atendió nuestras llamadas telefónicas.
Estamos abiertos en caso de que desee referirse a los persistentes reclamos.
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