Devolución del “Cañón Cristiano”: Nakayama atribuye el logro al Congreso y tilda de “tardía” la reacción del Ejecutivo

El Cañón Cristiano, en el Museo Histórico Nacional en Río de Janeiro. Fotografía de Ruben Alfredo Sotelo/Facebook.

El anuncio de la restitución por parte del Gobierno de Brasil del histórico Cañón Cristiano —símbolo y trofeo de la Guerra de la Triple Alianza— generó repercusiones en el ámbito político nacional. El senador Eduardo Nakayama fue crítico respecto a la gestión del Poder Ejecutivo, al que acusó de actuar con lentitud ante las declaraciones del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva.

El legislador liberal sostuvo que la respuesta de la Cancillería paraguaya llegó de forma “tardía y descoordinada” frente a lo que calificó como expresiones históricamente incorrectas e inapropiadas por parte del jefe de Estado brasileño.

Para él, el mérito de la iniciativa para impulsar la restitución corresponde al Congreso Nacional, cuyos legisladores fueron los primeros en fijar postura y emitir un pronunciamiento tras los dichos de Lula da Silva.

El senador señaló errores técnicos en las peticiones emitidas por la Cancillería —como el reclamo de documentos históricos que ya habían sido restituidos en la década de 1980— y sugirió que el Poder Ejecutivo debió consultar con historiadores y la Academia Paraguaya de la Historia antes de redactar los documentos.

Si bien destacó la relevancia estratégica de mantener buenas relaciones diplomáticas con el Brasil, enfatizó que ello no debe implicar el silencio institucional ante posturas que afecten la memoria histórica del país.

Un paso para “dar vuelta la página”

Al abordar la dimensión histórica del anuncio, Nakayama comparó la situación con la devolución que realizó Paraguay a Bolivia de un tanque Vickers capturado durante la Guerra del Chaco, medida concretada durante la administración del expresidente Juan Carlos Wasmosy.

El legislador recordó además que en territorio brasileño aún permanecen otras piezas históricas de la contienda, como 16 banderas custodiadas en la Iglesia de Santa Cruz de los Militares y cañones de menor calibre en el Museo Histórico Nacional de Río de Janeiro.

En ese sentido, consideró que la restitución del Cañón Cristiano constituye un gesto simbólico clave para el fortalecimiento cultural entre ambas naciones.

De acuerdo con publicaciones de medios como O Globo, la decisión de restituir la pieza de artillería fue tomada a finales de julio durante una reunión entre el mandatario brasileño, el ministro de Defensa José Múcio Monteiro y la cúpula militar.

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