Médicos agremiados y representantes de distintos departamentos se concentraron esta mañana en el cruce Villarrica-Paraguarí, donde realizaron cierres intermitentes de la ruta como medida de fuerza en respaldo a la huelga nacional y a las movilizaciones que se desarrollan en Asunción.
Los profesionales de la salud cuestionaron las condiciones en las que deben desarrollar sus funciones dentro del sistema público. Señalaron que las carencias afectan tanto a los trabajadores como a los pacientes que acuden diariamente a los hospitales y centros asistenciales.
Durante la manifestación, médicos de Guairá afirmaron que llevan décadas prestando servicios en la salud pública y lamentaron que, pese a los años de trabajo, todavía tengan que salir a las calles para reclamar condiciones laborales y salariales que consideran básicas.
La atención primera es importante
La doctora Mirtha González, médica de Atención Primaria de la Salud (APS), señaló que lleva más de 30 años de servicio y que durante ese tiempo trabajó en hospitales y varias Unidades de Salud de la Familia (USF).
La profesional destacó la importancia de la atención primaria, al señalar que constituye el primer punto de contacto de numerosos pacientes con el sistema sanitario.
González aclaró que el reclamo salarial no consiste en solicitar un aumento, sino un reajuste que permita recuperar el poder adquisitivo perdido durante años. Según explicó, los profesionales mantienen sus salarios prácticamente sin variaciones mientras el costo de vida continúa incrementándose.
La médica afirmó que los trabajadores también reclaman insumos y medicamentos suficientes para poder atender adecuadamente a los pacientes. Comparó la situación con una batalla en la que los profesionales deben trabajar sin contar con las herramientas necesarias.
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No tienen “armas” para luchar
“Para luchar tenemos que tener armas. Y no tenemos armas para luchar en este momento”, expresó González al referirse a la falta de recursos en los servicios de salud.
La escasez de medicamentos, según relató, tiene consecuencias directas sobre los pacientes. Algunos no pueden comprar los fármacos que necesitan y, al mismo tiempo, los centros asistenciales tampoco cuentan con suficientes medicamentos para entregárselos.
La situación genera frustración entre los trabajadores de blanco, quienes deben comunicar constantemente a los pacientes que determinados medicamentos o insumos no están disponibles.
González relató que incluso algunos pacientes reaccionan con desesperación ante la falta de respuestas y cuestionan a los médicos por las carencias del sistema.
“Entonces vamos a morir todos”, recordó que le han manifestado algunos usuarios, una situación que, según dijo, genera angustia entre los profesionales.
La médica reconoció que participar de la huelga tampoco resulta sencillo para los trabajadores, debido a que implica alejarse temporalmente de sus puestos y dejar a pacientes que requieren atención.
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“Es dificilísimo hacer esta huelga”, manifestó, señalando que los profesionales sienten incomodidad por tener que abandonar sus lugares de trabajo para participar de la movilización.
A la protesta también se sumaron médicos provenientes de Caazapá, quienes acompañaron a sus colegas de Guairá y de otros departamentos en los cierres intermitentes realizados sobre la ruta.
La deficiencia es total
La doctora Mercedes Roa, médica de la VI Región Sanitaria de Caazapá, explicó que participaron profesionales de hospitales, APS y otros establecimientos sanitarios del departamento.
Roa señaló que los médicos caazapeños también llevan varios días movilizados frente al hospital y que decidieron acompañar a sus colegas en una medida considerada más extrema, como el cierre intermitente de rutas.
Entre las principales reivindicaciones mencionó también el reajuste salarial, pero aclaró que no constituye el único reclamo. Al igual que sus colegas de Guairá, exigió mejoras en la provisión de insumos, medicamentos y en la infraestructura de los establecimientos sanitarios.
La profesional afirmó que llevan aproximadamente 14 años sin un reajuste salarial, mientras aumentaron el salario mínimo, el costo de vida y los gastos cotidianos de los trabajadores.
Farmacias de hospitales están vacías
Roa cuestionó además las condiciones de los hospitales de Caazapá y afirmó que las farmacias se encuentran prácticamente vacías, obligando a los pacientes a comprar medicamentos por su cuenta.
Como ejemplo de las deficiencias de infraestructura, relató que recientemente llegaron a permanecer seis días sin agua en un establecimiento sanitario, situación que consideró inadmisible para un servicio destinado a atender a la población.
“Los médicos somos los que estamos poniendo la cara por el gobierno”, enfatizó Roa, al señalar que los profesionales que trabajan en los hospitales son quienes reciben directamente los reclamos de los usuarios por las deficiencias del sistema.
Los médicos señalaron que el Estado debe garantizar los recursos necesarios para que hospitales y unidades sanitarias puedan funcionar adecuadamente, especialmente en departamentos con importantes necesidades sociales como Caazapá.