Granizo “rompeautos”: el ingenioso y sencillo recurso de un luqueño para salvar su parabrisas

Parabrisas trasero de un Peugeot, destrozado por el granizo.

Con granizos del tamaño de pelotas de tenis cayendo, casi no hubo vehículo al aire libre que se librara de una abolladura o un vidrio roto. Conozca este ingenioso recurso al alcance de todos para proteger su auto.

Faltaban apenas 10 minutos para que dieran las diecinueve horas del sábado 3 de octubre, a la sazón Día del Vidriero en Paraguay, cuando toda la ira del cielo pareció desatarse sobre la geografía patria. Un bombardeo de granizos de descomunal volumen e inusitada velocidad terminal sorprendió para mal a todos.

Tal cosa ocurrió también en la casa de un ingenioso luqueño, quien al sentir la incipiente caída de las primeras bolas de hielo actuó sagaz y velozmente, sabiendo que su vehículo estaba estacionado en la calle y no tenía un techo bajo el cual resguardarlo.

Se trata de una sencilla idea, con un elemento que todos tienen en su casa. Con ella logró librar de la exposición a la furia de los granizos el parabrisas de su camioneta, una Toyota Land Cruiser de los años 80, que supo ser ambulancia en su época dorada.

Bolas de granizo caídas en Paraguay el día 3 de octubre de 2026.

Raudo, y en perfecto timming, agarró el relleno de goma espuma de una almohada y una placa de melamina, corrió hasta la camioneta, levantó los limpiaparabrisas y con ellos aseguró estos elementos contra el vidrio. De la carrocería no se preocupó, dado que la camioneta es de una época de chapería robusta y resistente, como ya casi no se hacen.

Orgulloso de su obra y sagacidad, unos veinte minutos más tarde, cuando todo el mundo compartía en sus grupos de WhatsApp las imágenes de sus parabrisas rotos y de granizos del tamaño de un puño, él compartió la foto de su vieja camioneta, que a continuación mostramos:

Camioneta Toyota Land Cruiser 86 con una almohada y una placa de melamina en el parabrisas, para blindarlo del granizo.

Es bueno saberlo y dado que los pronósticos hablan de que este fenómeno podría repetirse, tal vez no sea mala idea tener un par de almohadas en la valijera para el caso de que la caída de granizo agarre a un conductor en pleno trayecto, sin poder resguardarse bajo techo.

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