Temporal en el Incan: el plan de contingencia y las medidas tras los destrozos

Pasillo del Instituto Nacional del Cáncer (INCAN). Foto: archivo.Gentileza

El fenómeno climático registrado la noche del sábado dejó destrozos e inundaciones en las instalaciones del Instituto Nacional del Cáncer (Incan). La violencia del temporal, descrita por testigos locales como un tornado, puso nuevamente en evidencia la extrema vulnerabilidad de la infraestructura hospitalaria frente a emergencias meteorológicas.

El grave temporal del pasado sábado provocó severos destrozos e inundaciones en el Incan, en el límite entre Areguá y Capiatá. El desprendimiento del techo en la zona de Urgencias dejó expuesto a un paciente internado en el área, poniendo nuevamente en evidencia las vulnerabilidades del centro médico.

A dos días del evento meteorológico, el panorama en el centro de atención oncológica es crítico. Además de las filtraciones y el desprendimiento del cielorraso en áreas sensibles como Urgencias y Terapia Intensiva, el viento provocó la rotura de puertas de vidrio (blíndex) y afectó la zona de admisión.

El temporal causó daños en el Instituto Nacional del Cáncer, dejando contenedores volcados y agua acumulada.

En el exterior del predio, la fuerza del viento arrancó de raíz múltiples árboles añosos —uno de ellos caído en la entrada principal— e impactó sobre el tendido eléctrico, derribando columnas en las inmediaciones. En los alrededores del nosocomio, varias casillas de comerciantes informales sufrieron el desprendimiento total de sus techos de chapa.

“Parecía como si hubiese caído un tornado; desarmó las casas y volaron todos los techos. Adentro del hospital los vidrios reventaron por la fuerza del viento”, relató Andrés Benítez, un residente de las inmediaciones que se acercó a colaborar en las tareas de reordenamiento.

Los destrozos en el Instituto Nacional del Cáncer son evidentes tras el temporal.

Piden tranquilidad

Las autoridades del nosocomio dieron su versión para llevar tranquilidad sobre el estado de la atención y detallaron las medidas de contingencia implementadas inmediatamente.

La doctora Fabiola Viveros aclaró que los principales daños se concentraron en Urgencias y en el sector de Admisión, desmintiendo que en UTI se hayan registrado daños. Asimismo, confirmó que ningún paciente resultó lesionado gracias a una pronta evacuación.

Ante la emergencia, el centro hospitalario habilitó de manera anticipada la planta baja del nuevo bloque de internación, cuya inauguración oficial estaba prevista para este martes. “Todos los pacientes fueron trasladados a la planta baja nueva. Teníamos que inaugurar el martes, pero habilitamos ya entre el viernes a la noche y el sábado. Hoy por hoy tenemos 176 camas funcionantes totalmente nuevas con su equipamiento completo”, explicó la Dra. Viveros.

Plan de demolición y reconstrucción de Urgencias

Respecto a la estructura dañada en Urgencias, la profesional médica puntualizó que el edificio ya contaba con un proyecto ejecutivo de refacción integral elaborado desde inicios de año. La contingencia climática únicamente acelerará los plazos institucionales.

El temporal causó destrozos en el Instituto Nacional del Cáncer, afectando vehículos estacionados.

“Esta semana se alza el llamado a licitación y la idea es que en noviembre se eche por tierra la Urgencia y se construya de nuevo. El plan incluye construir dos nuevos quirófanos, refaccionar endoscopía y aumentar la capacidad de terapia intensiva de tres a ocho lugares”, detalló.

En cuanto a la rotura de las puertas de blíndex en el sector de Admisión, la dirección confirmó que las reparaciones quedarían concluidas durante la misma tarde del lunes.

Para las labores de despeje y limpieza colaboraron efectivos de la Academia Militar, el Ministerio de Defensa y cuadrillas de la ANDE. Tras un despliegue masivo durante el domingo y la mañana del lunes, el acceso principal al hospital se encuentra plenamente despejado y operativo.

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