La denunciante es una humilde mujer de nombre Marta Rolón Valdez, quien se desempeñaba como ayudante de cocinera en la escuela internado Ñu Apua, ubicada a unos 90 kilómetros del casco urbano de Fuerte Olimpo. La institución es administrada por el Vicariato Apostólico del Chaco, y allí acuden a estudiar niños y jóvenes, hijos de peones de estancias e indígenas de comunidades cercanas.
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La mujer dijo no encontrar razones para su desvinculación y sostuvo que la medida adoptada por la empresa encargada del programa Hambre Cero en el departamento, Altair S.A., la perjudica atendiendo a que son una familia humilde con varios hijos que alimentar.
“Si bien los G. 1.200.000 que estaba percibiendo no representan un gran monto, para mí es mucho, porque me ayuda a paliar muchas necesidades. Además, estaba utilizando los servicios del Instituto de Previsión Social para consultas médicas. Realmente esto me perjudica”, expresó la trabajadora.
Doña Marta comenta que en el distrito está fuerte la campaña partidaria para la Intendencia, donde la figura de la pareja sentimental del gobernador Arturo Méndez, colorado cartista, es una de las principales contrincantes, y que la visita ocasional de otro precandidato a su domicilio habría sido la causa de su desvinculación.
Alega que ella y su familia no tienen tiempo para estas cuestiones políticas, ya que deben trabajar bastante para poder llevar el pan diario a la mesa, donde esperan sus cuatro hijos. Lastimosamente, estas rencillas políticas entre dirigentes lo único que hacen es perjudicar a los más humildes, como en este caso, refirió.
“Me quisieron hacer firmar una nota de rescisión de contrato, que no firmé porque no se especifica el motivo de mi despido”, dijo la mujer, al tiempo de alegar que hasta el momento se le adeuda su salario correspondiente al mes de abril. Por último, la trabajadora pide encarecidamente a los responsables rever esta decisión, que considera injusta y mantenerla en su puesto laboral.
Cuestiones políticas
Consultado respecto al despido de esta trabajadora, el responsable de la empresa Altair S.A. en Alto Paraguay, Víctor Barreto, gerente departamental, señaló que el cambio no se da por cuestiones políticas, sino más bien para mejorar el programa en lo relacionado a la calidad del servicio.
En el contrato firmado entre la empresa y los trabajadores se especifica que la restricción o cesación de funciones podrá darse en cualquier momento, sin que para ello exista una justificación específica, más allá de lo mencionado por la firma en cuestión.
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En este caso, el gerente alega que no existe una justificación concreta en el despido de la trabajadora y que todo responde a una reestructuración para mejorar el servicio. Volvió a insistir en lo relacionado a la calidad de los alimentos servidos a los alumnos; sin embargo, en este caso no se trata de una cocinera, sino más bien de una simple ayudante, por lo que se desconoce cómo afectaría al tema de calidad mencionado por la empresa.
Contrato
La empresa Altair S.A., presidida por Luis Mendoza, es la encargada de proveer el almuerzo escolar en el departamento de Alto Paraguay. La firma fue adjudicada por un monto de G. 46.584.872.280, según el contrato presentado por la Gobernación chaqueña, administrada por el gobernador Arturo Méndez, del movimiento colorado cartista.
El contrato corresponde al sistema plurianual, mediante el cual se asegura la provisión del servicio de almuerzo escolar hasta finales del año 2027. El precio unitario establecido es de G. 19.870. En la mayoría de las instituciones educativas del departamento se cuenta con personal de cocina y ayudantes, encargados de la preparación diaria de los alimentos para los estudiantes.