Por qué las empresas eligen Paraguay y no Brasil, Argentina ni Uruguay

Conquistando las marcas globales.

Con una inflación del 4%, muy por debajo del promedio regional, una carga tributaria entre las más bajas de Sudamérica y el régimen de maquila, Paraguay se convirtió en la puerta de entrada preferida por marcas internacionales antes que Argentina, Uruguay o Brasil. La previsibilidad, más que el tamaño del mercado es hoy la gran ventaja competitiva del país.

Un ejecutivo global que evalúa dónde expandirse en Sudamérica ya no mira solo a Buenos Aires ni a San Pablo. Mira a Asunción. La escena se repite en los comités de expansión de retailers, cadenas gastronómicas y firmas de moda: Paraguay dejó de ser el mercado chico que se visitaba al final y pasó a estar entre las primeras paradas.

El cambio no responde al tamaño de la economía, sino a algo más escaso en la región: reglas que no se mueven.

La previsibilidad pesa más que el tamaño

“La principal ventaja competitiva de Paraguay es la previsibilidad”, sostiene Daniel Correa, economista y director de DCR Consultora, a ABC Negocios.

Paraguay en números.

En una región donde la inflación alta, los cambios tributarios súbitos y la incertidumbre cambiaria son moneda corriente, Paraguay ofrece algo que escasea: la posibilidad de planificar inversiones a mediano y largo plazo sin sobresaltos.

Una inflación cercana al 4% y un sistema tributario estable arman un escenario poco habitual en Sudamérica, donde las empresas pueden proyectar costos, rentabilidad y crecimiento sin sorpresas de un mes a otro, según el especialista.

Tributos bajos, reglas estables

Los números respaldan el discurso. Impuesto a la Renta Empresarial del 10%, IVA del 10% y un régimen de maquila que grava apenas el 1% sobre el valor agregado: la estructura tributaria paraguaya figura entre las más competitivas de la región.

Esa combinación reduce fuertemente los costos de operación y convierte a Paraguay en “mercado piloto” para muchas compañías, explica Correa. En lugar de arriesgar una inversión grande en una economía más compleja, las empresas prueban primero el modelo de negocio acá y, si funciona, saltan al resto del Mercosur.

Energía competitiva, trámites relativamente ágiles y costos operativos bajos completan el combo que más valoran las pymes que arrancan su proceso de internacionalización.

Retail, moda y gastronomía abren camino

Retail, gastronomía, moda, electrónica y servicios financieros concentran hoy el mayor interés de las marcas que llegan. Pero el fenómeno ya empieza a correrse hacia la industria manufacturera.

Varias empresas industriales instalan plantas bajo el régimen de Maquila para usar a Paraguay como plataforma exportadora hacia otros mercados de la región, señala Correa. El perfil que predomina: compañías que buscan instalarse rápido, con estructuras eficientes y reglas claras.

El crecimiento de la clase media urbana y la llegada de shoppings modernos también empujan el interés. La infraestructura comercial paraguaya ya ofrece estándares comparables a los de otras capitales de la región, lo que facilita el desembarco de franquicias y cadenas internacionales.

El turismo de compras en las ciudades de frontera suma otro empujón, aunque Correa advierte que ese factor depende de la diferencia cambiaria con los países vecinos y puede tener vaivenes.

Lo que falta para liderar: desde educación a infraestructura

“Operar en un país sin controles de capital, con inflación de un solo dígito y reglas relativamente estables es una ventaja que pocas economías sudamericanas pueden ofrecer hoy. El mayor activo de Paraguay ya no es únicamente su esquema impositivo favorable, sino la consistencia de su política económica”, resume Correa.

El país ya se ubica entre los mercados más sólidos de la región en estabilidad macroeconómica, un atributo que pesa cada vez más en las decisiones de inversión de las multinacionales afirma el economista.

El escenario es favorable, pero no está cerrado. Correa marca la lista de pendientes: infraestructura logística, simplificación de trámites para crear empresas, fortalecimiento institucional, más inversión en educación y capacitación laboral, y un sistema financiero más profundo que facilite el acceso al crédito.

También apuesta a las zonas francas de servicios como el próximo motor: podrían atraer inversiones de mayor valor agregado y empresas globales ligadas a la economía del conocimiento.

Si Paraguay sostiene la estabilidad macroeconómica y avanza en infraestructura, digitalización e instituciones, la fórmula “entrar primero a Paraguay” dejará de ser una tendencia emergente para volverse la norma entre las empresas que buscan crecer en Sudamérica, concluye.

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