El debate sobre un eventual aumento de impuestos en Paraguay también alcanzó al régimen de maquila, luego de que trascendiera la posibilidad de elevar del 1% al 3% el tributo único que pagan las industrias bajo este esquema. Sin embargo, el director de la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT), Óscar Orué, aclaró a medios locales que no existe una propuesta oficial para aplicar tal aumento.
La versión generó preocupación en el sector maquilador. El presidente de la Cámara de Empresas Maquiladoras del Paraguay (Cemap), Jorge Bunchicoff, señaló a ABC que está “casi seguro de que existe un malentendido”, debido a que considera que Orué conoce los beneficios del régimen y la importancia que tiene para la atracción de inversiones.
Añadió que considera que el titular de la DNIT está “comprometido” con los objetivos del Gobierno y reconoce los beneficios que genera la maquila para el país. Por ello, señaló que no cree que se tome una decisión que comprometa la credibilidad de Paraguay.
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El mensaje para los inversionistas
Más allá de que no haya una propuesta concreta de aumento, Bunchicoff puso el foco en el efecto de que una modificación de este tipo sea mencionada públicamente, así como en la señal que podría recibir el capital que desea venir al Paraguay.
A su criterio, si efectivamente se planteara elevar el tributo del 1% al 3% no se trataría de un ajuste menor, sino de triplicar la carga tributaria de un régimen creado para atraer inversiones, generar empleos formales e impulsar las exportaciones.
En esa línea, los envíos bajo el régimen de maquila alcanzaron US$ 1.309 millones al cierre de diciembre de 2025, según datos del Viceministerio de Industria.
“Una medida de esta naturaleza puede llevar a que muchas empresas analicen si les resulta más conveniente abandonar la maquila y pasar al régimen general. Si eso ocurre, estaremos destruyendo el instrumento que permitió posicionar a Paraguay como una plataforma industrial exportadora”, advirtió.
Para el presidente de Cemap, sin embargo, uno de los aspectos más delicados no se limita al impacto tributario sobre las empresas, sino al mensaje que se transmite a quienes evalúan invertir en el país.
Explicó que Paraguay compite con otros países para captar inversiones y que entre sus principales fortalezas se encuentran la estabilidad, la previsibilidad y la seguridad jurídica. Poner en duda esas condiciones, sostuvo, puede tener un costo elevado.
Una ley recientemente renovada
La preocupación adquiere mayor relevancia debido a que el planteamiento surge pocos meses después de la entrada en vigencia del nuevo régimen de maquila.
La Ley N.º 7.547/2025, “Del Régimen de Maquila”, que sustituyó a la Ley conocida como 60/90, cumplirá un año de su promulgación en septiembre. Para Bunchicoff, resulta preocupante que, apenas un año después de que el Estado paraguayo presentara un nuevo régimen como una política de largo plazo, se genere una discusión sobre una de sus condiciones tributarias esenciales.
“Plantear ahora la posibilidad de modificar su condición tributaria esencial constituye un atentado contra la previsibilidad y la seguridad jurídica”, afirmó.
El empresario sostuvo que el daño a la confianza no comienza necesariamente cuando una ley es modificada, sino cuando una autoridad pública pone sobre la mesa esa posibilidad.
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Según explicó, ante este tipo de señales los inversionistas comienzan a preguntarse qué está ocurriendo pueden suspender decisiones y recalcular los riesgos de invertir en Paraguay.
“La incertidumbre tiene un costo, y ese costo ya lo estamos pagando”, aseveró.
Cemap pide claridad al Gobierno
Ante este escenario, Cemap plantea una serie de interrogantes al Gobierno, entre ellas por qué una cuestión de esta magnitud fue comunicada públicamente antes de una discusión técnica con el sector y si una eventual modificación tributaria responde realmente a una decisión del Gobierno.
También considera necesario conocer si el planteamiento fue informado al presidente de la República y al ministro de Industria y Comercio.
Para el gremio, el tema no puede ser tratado como una simple hipótesis de aumento de impuestos, debido a que puede afectar la credibilidad de Paraguay frente a los inversionistas.
“La pregunta de fondo es muy sencilla: ¿qué le estamos diciendo al mundo? ¿Qué condiciones ofrecidas por Paraguay pueden cambiar apenas unos meses después de aprobarse una nueva ley? Ningún inversionista serio puede proyectar una fábrica, contratar personal o comprometer capital bajo esa incertidumbre?”, dijo Bunchicoff.
Otras alternativas para recaudar que subir impuestos
Cemap pidió al Gobierno descartar públicamente cualquier modificación tributaria que altere la esencia del régimen de maquila y trabajar en recuperar la confianza del sector.
El gremio reconoce que el Estado enfrenta necesidades fiscales y distintos problemas de recaudación, pero considera que modificar un régimen que está funcionando debería ser la última alternativa y no la primera.
“Antes existían muchas herramientas: mejorar los controles, combatir la evasión y la informalidad, revisar exoneraciones que no generan empleo ni exportaciones, ampliar la base de contribuyentes, reducir ineficiencias del gasto público y fortalecer la fiscalización de quienes incumplen”, señaló.
Finalmente, Bunchicoff insistió en la importancia de preservar la credibilidad del país como destino de inversiones. “Paraguay debe cuidar su credibilidad. Las inversiones no se defienden solamente con promociones o discursos: se defienden respetando las reglas bajo las cuales fueron convocadas”, concluyó.