Caída de la faena reaviva dudas sobre el funcionamiento de la cadena cárnica

Octubre fue la segunda menor faena del año

La caída de la faena y de las exportaciones de carne vacuna enciende una señal de alerta sobre el funcionamiento de la cadena cárnica, que según el ganadero y expresidente de la Asociación Paraguaya de Productores y Exportadores de Carne (Appec), Fernando Serrati no responde a la retención de vientres sino a un problema estructural.

En su boletín de enero, el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) muestra que en el primer mes del año los frigoríficos del país faenaron 148.627 cabezas, con una reducción de 57.795 animales procesados, frente a las 206.422 que se tuvo en el mismo periodo del 2025.

El año anterior, las industrias registraron una dinámica importante en los primeros meses. Sin embargo, las operaciones de faena fueron mermando a finales de 2025.

En ese sentido, el productor ganadero y extitular de la Appec, Fernando Serrati manifestó su preocupación ante la caída de los envíos de carne y señaló que, ya al cierre de 2025, el sector advirtió que las operaciones de las industrias fue prácticamente la misma que en 2024 (2.213.203 animales sacrificados), al igual que la exportación de carne, que fue 353.016 toneladas.

“Problema más serio”

Indicó que esta situación, registrada el año pasado, ya generaba intriga en el sector y que ahora preocupa aún más debido a la fuerte caída registrada en enero. “Este no es un problema de retención de vientres, porque eso no se hace en un mes. Es un problema más serio y deberíamos estar investigando con profundidad qué está pasando”, afirmó.

Detalló que la reducción de 57.795 cabezas en comparación con enero del año pasado equivale de a 120.000 planchas de costilla menos para el consumo interno. Según Serrati, este tema debería “alertar a todos”, por lo que consideró que el Gobierno debería convocar a una reunión con todos los actores que forman parte de la toma de decisiones.

“Yo preguntaría por qué cayó la faena en casi 60.000 cabezas, si es por una sequia, si no hay hacienda o si hay animales, pero no precios. Debemos identificar dónde está el problema y no dejar pasar tres, cinco o seis meses para recién encontrar una solución”, sostuvo sobre el interés que debería estar mostrando las autoridades.

Faena de bovinos en enero de 2025

Agregó que espera que la situación no se agrave hacia finales de marzo, una vez que concluya la vacunación contra la aftosa, y tomada la “fotografía” del stock ganadero, se podría constatar una reducción adicional de entre 500.000 y 600.000 cabezas, hecho que también impactaría directamente en la faena, apuntó.

Presentar soluciones ante la caída de la faena

Serrati añadió, que en lugar de faenar 2.200.000 cabezas, se podría terminar faenando 2.100.000 o incluso menos. Sostuvo que allí recién se podrían preguntar “qué pasa, cómo lo resolvemos y qué hacemos”.

“El diagnóstico ya lo tenemos; falta que las partes se sienten a analizar si es el mismo panorama el que se observa y empezar a presentar soluciones para volver a crecer”, planteó.

El empresario aseguró además que la cadena cárnica “no está trabajando bien” y que no “está impulsada por objetivos comunes que dinamicen a todos sus eslabones.

“Se está trabajando más por impulso, por situaciones coyunturales externas. Se necesita menos discurso y menos diagnóstico, y más coordinación de toda la cadena”, enfatizó.

Priorizar consumo interno

Indicó que se debe trabajar en la exportación, pero sobre todo en el consumo interno, para garantizar carne de calidad y con salubridad a todos los paraguayos. Para él, hace falta una iniciativa coordinada, que hoy no se tiene y que justamente es lo que está faltando.

Sobre si las medidas del Gobierno llegaron en un momento clave o de forma tardía, con la ayuda financiera para la retención de vientres como en la flexibilización para la importación de carne para las industrias. respondió que se intenta “resolver un problema estructural” con la compra de productos cárnicos del exterior.

Aclaró que no está en contra de esa medida y citó como ejemplo a “países inteligentes” que importan cerca de 1 millón de toneladas y exportan alrededor de 1,5 millones.

Explicó que esos países compran a precios accesibles y venden a valores más altos, como ocurre con Chile, y se preguntó por qué Paraguay no podría tomar ese mismo camino.

Funcionamiento del mercado

Finalmente destacó que el auxilio financiero es importante, siempre que llegue en tiempo y forma, aunque es insuficiente. A su vez, dijo que lo primero es regularizar el funcionamiento del mercado, armar un equipo de gobernanza entre productores, industria y Gobierno, y lograr que la cadena funcione por objetivos y metas, no por impulso.

“Tenemos que terminar con los discursos y diagnósticos aislados. Hay que trabajar por algo mucho más importante y avanzar en cambios estructurales. No podemos seguir con parches”, concluyó.

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