En un galpón de la Escuela Agrícola de Concepción, un Motocultivador que estuvo parado vuelve a arrancar. Mientras estudiantes con cuaderno en mano, técnicos que conocen cada pieza y productores que saben lo que cuesta una máquina fuera de servicio en plena zafra intercambian aprendizajes.
Con esa lógica, ASIA TOTAL amplía su presencia en Paraguay. Su apuesta es acercar capacitación, tecnología y asistencia técnica al sector agropecuario, empezando por la agricultura familiar.
Un aula con olor a gasoíl
La última jornada reunió a más de 60 estudiantes, unos 30 técnicos y otros 30 productores del departamento. La consigna: aprender donde las máquinas se usan.
Los participantes trabajaron sobre el funcionamiento de los equipos, su mantenimiento y las prácticas que alargan su vida útil. El mensaje de fondo fue claro: incorporar un Motocultivador con sus implementos no alcanza.
Sin personas capacitadas para operarla y repararla, una máquina se convierte en un costo. Con mantenimiento y asistencia técnica, se convierte en productividad.
La mirada coreana
La actividad contó con el acompañamiento de representantes de ASIA Technology, de Kotra, la agencia de promoción comercial de Corea del Sur, y de Kamico, la Cooperativa de la Industria de Maquinaria Agrícola de ese país.
La delegación recorrió la Escuela Agrícola y conoció de cerca el alcance del trabajo en la comunidad. Sus integrantes valoraron el impacto de la jornada y destacaron la mecanización, la educación técnica y la actualización de conocimientos como motores del desarrollo social, educativo y productivo de la zona.
Los números de dos años
La jornada de Concepción es parte de un trabajo más largo. En dos años, ASIA TOTAL armó una metodología que combina capacitación, asistencia técnica, recuperación de maquinaria y articulación entre escuelas, técnicos y productores.
Los resultados ya se pueden contar:
- Mas de 400 estudiantes recibieron certificación de participación y capacitación.
- 100 máquinas fueron recuperadas y certificadas con ficha técnica, listas para volver al trabajo.
- Más de 200 técnicos fueron capacitados y hoy replican lo aprendido en sus propios entornos laborales.
Del Campo a la comunidad
El efecto multiplicador es la clave del modelo. Cada técnico capacitado lleva el conocimiento a otras chacras. Cada estudiante certificado es un futuro operario, mecánico o productor con mejores herramientas.
Y cada máquina recuperada es una inversión que vuelve a rendir, sin que el productor tenga que salir a comprar un equipo nuevo.
En el campo paraguayo, donde la agricultura familiar todavía trabaja con mucha mano y poca máquina, esa diferencia puede definir cuántas hectáreas se siembran a tiempo.