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Veremos cómo reacciona “Peñocho”, al que no le gusta que se le “baje la caña” por la inoperancia de su gobierno. Hasta ahora ha tenido solo dos salidas -ninguna de ellas productivas para el país-; o se enoja o se manda a mudar a algún destino del mundo.
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No será el único incendio que deberá sofocar, ya que está en “estado crítico”, tornándose “terminal”, la gestión de su ministra de Salud, María Teresa Barán, a la que aparentemente ya le retiraron el soporte vital desde el quincho de la Avda. España.
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La salud de la gestión de Barán viene hace tiempo en franco deterioro y a duras penas superó dos pedidos de interpelación; sin embargo, el lapidario informe sobre el fiasco que protagonizaron con la inauguración de la Sala de Terapia Neonatal “de cascarón” en Guairá la tiene contra las cuerdas.
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El problema es que en ese caso, Chanti no puede quitarle la nalga a la jeringa, ya que fue el primerito en sacarse fotos y figuretear con la inauguración de una sala que aún no estaba lista para funcionar.
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Ahora se entiende por qué varios legisladores saltaron como perros rabiosos para evitar que se transparente el uso de los fondos sociales de las binacionales.
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Es que importante número de sus parientes están aferrados a jugosos zoquetes en Itaipú y Yacyretá, y están tan entrenados, que ni en broma morderán “la mano del que les da de comer”.
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Y conste que en realidad somos nosotros, los ciudadanos, los que pagamos esos salarios de primer mundo, pero como ellos tienen las mayorías, hacen lo que se les canta.
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Sería ideal que los votantes vayan anotando estos nombres para pasarles factura en las próximas elecciones, ya que es impensable que el Fiscal General “Mandrake” Rolón haga justicia, puesto que hijo y hermano “ya está mejor” en Itaipú.
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Nenecho no deja de dar muestras de incompetencia. Ni el recapado de una calle es capaz de terminar en tiempo y forma. En la calle Azara se avanzó unas cuadras y hace semanas que todo quedó a medias, con partes recapadas y otras raspadas con desniveles... un caos.