¿Recordás cómo eran tus días antes de la pandemia? ¿Visitabas a tus padres, abuelos o tíos? ¿Cómo estaba tu salud y la de tu familia? ¿Viajabas con tus amigos? Todas estas preguntas y sus respuestas, comencé a valorarlas durante la pandemia, no lo hice antes y ahora lo lamento.
¿Y sabés por qué? Porque muchos no tuvieron otra oportunidad para volver. No pudieron volver a ese local que preparaba el café más delicioso o las hamburguesas más grandes, a alguien se le terminó la vida y no logró decir un último “te quiero o dar un último abrazo”.
Quizá esté dando muchas vueltas, pero lo que quiero decir es que, usemos el ahora no esperemos que suceda “algo o llegue alguien” para gritar, sentir y “querer hacer”.
Estamos sufriendo ahora y ahora necesitamos que el Gobierno nos dé vacunas, hospitales con insumos, escuelas con libros, computadoras y sillas, y hasta puentes de calidad ¡ya!
No callemos más, hablemos de salud mental, pidamos el fin de la corrupción y hagamos lío por cada compatriota que se fue por culpa de este Gobierno inoperante.
Y por último les digo algo más, los que aún pueden, abracen a la familia y agradezcan.