Con más de 16 mil fallecidos a causa del coronavirus, miles de desempleados y una economía tambaleante, a lo único que se aferra la sufrida población paraguaya es a la religiosidad. Este es su bálsamo ante los duros tiempos que les toca vivir en estos casi dos años pandémicos.
Tal vez es por ello que ni la amenaza latente de la nueva variante ómicrom ni la mentada irrupción de la tercera ola detienen el fervor de fieles católicos que buscan alimentar su espíritu en este difícil cierre de año.
Todos recordamos la impactante imagen del año pasado del obispo Ricardo Valenzuela, de la diócesis de Caacupé, caminando en solitario y en silencio de la explanada vacía de la Basílica, en la celebración 2020. En el 2021 las celebraciones serán presenciales pero con restricciones.
Y, aunque la fe es algo incuestionable, hay que tener en cuenta ciertos cuidados porque recordemos que la cuarentena inteligente aun sigue vigente y la amenaza de contagios también.
En el año 2019, la última vez del Caacupé presencial, durante toda la fiesta mariana pasaron por la capital de la fe alrededor de 1.500.000 y en la misa central hubo un poco más de 40 mil personas. En esta edición, las medidas sanitarias habilitan a unas 17 mil personas a participar de la misa central del 8 de diciembre.
Para una peregrinación segura hay que tener también en cuenta los cuidados sanitarios recomendados desde el MSPBS como el distanciamiento social, el lavado de manos y sobre todo respetar los “puntos blancos” establecidos para las burbujas de seis personas en la explanada de la Basílica.
El MSPBS también dispuso sus tradicionales puntos de asistencia a los peregrinantes: 28 puestos fijos (curación, control de presión arterial, diabetes), 41 puestos provisorios, 32 ambulancias, 80 baños portátiles, seis tanques de agua potable y tres puestos de toma de muestra (hisopado).
Y lo más importante: también habrá vacunación contra el covid-19. Así las cosas, está en manos de la feligresía poner, además de su fe, la disciplina y responsabilidad para el cumplimiento de las normas sanitarias y de esta manera asegurarse de evitar contagios y volver en los próximos 8 de diciembre a cumplir con sus creencias religiosas.