14 de agosto de 2026

Monseñor Ricardo Valenzuela llamó a mantener la fe y no perder la esperanza ante las tormentas de la vida. Durante la misa de las 07:00 en la Basílica de Caacupé, reflexionó sobre los momentos de angustia, incertidumbre y crisis en los que las personas sienten que ya no pueden más.

La imagen de la Virgen de Caacupé llegó al Santuario de la Virgen del Paso de Itapé en el cuarto día del novenario de su solemnidad. La visita, que no se realizaba desde hace 71 años, reunió a fieles y autoridades eclesiásticas en una jornada marcada por actos litúrgicos y reflexiones pastorales.

El intendente de Caacupé, Diego Riveros, confirmó que las festividades de 2025 superaron “ampliamente las expectativas” en cuanto a la afluencia de gente. Aseguró que se vio un “récord absoluto” de peregrinos. Sin embargo, la celebración trajo consigo muchos desafíos logísticos y riesgos de seguridad por silleros instalados irregularmente en zonas críticas de circulación. Se reportaron muchos desmayos y ni las ambulancias podían pasar.

Una verdadera marea de peregrinos se congregó este 8 de diciembre en la Villa Serrana, en una de las manifestaciones de fe más multitudinarias y emotivas del continente. Miles de fieles llegaron hasta los pies de la Virgen de los Milagros de Caacupé para pagar promesas, agradecer favores y dejar nuevas súplicas a la patrona espiritual del país. En esta edición, la corrupción fue el eje de la principal crítica de la Iglesia hacia las autoridades.

En el día de la Virgen de Caacupé, los obispos del Paraguay pusieron nuevamente énfasis sobre los principales problemas que afectan a nuestro país, resaltando en numerosas referencias los efectos de la corrupción y la necesidad de adoptar medidas para combatirla por sus efectos nefastos sobre nuestra sociedad. El oficiante principal, el obispo local, monseñor Ricardo Valenzuela, enfatizó en su homilía que los gobernantes deben atender siempre el bien común. Sostuvo que sus acciones deben fundarse en la honestidad y en el espíritu de servicio, sobre todo hacia los más vulnerables, para que tengan una vida digna. “Ello exige erradicar la corrupción, una de las grandes causas del triste estado de un país, como el nuestro, ...”, agregó. Por su parte, los obispos del Paraguay emitieron una Carta Pastoral sobre el Bien Común, una de las más enjundiosas de los últimos años, en la que hicieron un repaso de los temas más candentes de la actualidad y sugirieron algunas líneas a seguir.