La clave está en la economía

James Carville, estratega de Bill Clinton, lo dijo claramente: lo que más importa en un país son los asuntos económicos. Esto fue lo que ayudó a Clinton a ganarle a George Bush (padre), a pesar del 90% de popularidad de Bush por su política exterior.

Cargando...

Carville sabía que para vencer, había que enfocarse en lo que realmente le importa a la gente: su economía. Esto lo recordamos en la 730 AM al momento de escuchar los informes económicos de Carlos Fernández Valdovinos, ministro de Economía.

Valdovinos destacó logros como la disminución de la pobreza, la salida de la indigencia de muchas personas y el crecimiento del PIB, con Paraguay liderando en la región en 2023. Sin embargo, decía Fernández Valdovinos en una entrevista radial que “no se puede hacer políticas públicas por el sentimiento de la gente en redes sociales”.

La verdad es que el ciudadano promedio aún enfrenta retos económicos importantes. A pesar de que el sector privado, con el agro y la ganadería, ha sido clave para el crecimiento económico en los últimos 20 años, sigue existiendo una gran brecha con la economía subterránea que no se ha logrado cerrar.

Para realmente mejorar la economía y afectar positivamente a todo el país, se necesitan esfuerzos conjuntos y a largo plazo. Se deben crear planes para un crecimiento económico estructural que genere empleos de calidad, mejore la educación, la salud, la seguridad y la infraestructura. Es fundamental apostar por sectores esenciales y utilizar eficientemente el Presupuesto de Gastos de la Nación, pero esto implica reformas profundas de las que poco o nada se escucha hablar, como el achicamiento y la reforma del Estado y también leyes que tengan un impacto directo en la economía, que promuevan la transparencia y la eficiencia en el uso de los recursos públicos.

Un punto clave es luchar contra el nepotismo. Es inaceptable ver a hijos de políticos en cargos públicos sin méritos, mientras el pueblo sufre por falta de oportunidades y mala gestión.

Para que la economía beneficie realmente a todos, debemos tener un enfoque integral que incluya lo económico, social y político. Solo así podremos crear un Paraguay próspero y justo para todos.

El progreso económico de Paraguay no depende solo de indicadores y logros aislados, sino de un cambio profundo y comprometido en cómo se gestiona el país. Es hora de dejar atrás las prácticas obsoletas y centrarse en un desarrollo inclusivo y sostenible. La economía debe ser una herramienta para mejorar la vida de todos los paraguayos, no solo de unos pocos privilegiados. Solo con transparencia, reformas significativas y un enfoque integral, Paraguay podrá escribir un nuevo capítulo de prosperidad y justicia social. El cambio no es solo una necesidad, es una obligación para con cada ciudadano que anhela un futuro mejor.

smoreno@abc.com.py

Enlance copiado
Content ...
Cargando...Cargando ...