Incertidumbres seguirán

Las elecciones de hoy, tanto la del Partido Colorado como las del PLRA y la oposición en general, pintarán posiblemente un escenario en el cual se desarrollarán las batallas electorales de octubre de 2026 y abril de 2028. Pero no despejarán incertidumbres y amenazas que se ciernen sobre los partidos y sus actores políticos.

En el Partido Colorado, por ejemplo, el cartismo, previsiblemente, ganará la mayoría de las candidaturas a nivel nacional pero eventuales derrotas en ciudades claves pueden ser catastróficas para sus pretensiones políticas futuras.

Pero, aun si hoy consigue victorias en los distritos más importantes, el panorama no estará despejado ni mucho menos, porque debe enfrentar luego las elecciones municipales a nivel nacional, en octubre, contra candidatos de la oposición bien posicionados.

Tampoco está nada definido para el 2028, pese a que, apurado por la temprana campaña proselitista de Arnoldo Wiens, se vieron obligados a lanzar a la palestra a un Pedro Alliana no muy convencido.

La jugada puede salirles cara y en este momento inclusive no se puede descartar un cambio de candidato oficialista a fines de este año o comienzos del 2027.

Los sectores disidentes colorados, ganen o pierdan sus candidatos en la interna municipal, ya tienen su candidato al 2028 y difícilmente cambien.

Sin embargo, aún derrotado, el cartismo mantendría el control partidario y tendría manejo sobre su estructura electoral. Esto obligará a la disidencia colorada a negociar impunidad, cargos o apoyo económico, algo que, con seguridad, afectará su imagen.

Del lado de la oposición, si bien es cierto que el PLRA elegirá autoridades y eso permitirá que haya un interlocutor legal y legítimo para conversar con el resto de los partidos, eso no significa que acabará su interna eterna.

Los sectores liberales cercanos al cartismo, en caso que no ganen, seguirán vigentes e intentarán presionar y seguramente conspirarán contra cualquier intento de unidad en base a una chapa que no esté encabezada por un dirigente del PLRA en 2028. A menos que la nueva cúpula les dé un sosegate firme.

El camino de un eventual acuerdo opositor para las elecciones generales estará plagado de zancadillas judiciales, egos, enemigos externos e internos y traiciones.

En resumen, las elecciones de hoy definirán algunas cosas, pero nadie podrá creer al día siguiente que tiene el camino allanado hacia el poder.

mcaceres@abc.com.py

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