Policía recuerda cómo eran sus camaradas y el civil asesinados en Naranjito

Los suboficiales Atilio Martínez Barrios y Herminio Ojeda González, junto al civil Josemar Escobar Piris, asesinados en el ataque al Puesto Policial N° 4 de Naranjito.

Tras el ataque al Puesto Policial N° 4 de Naranjito, en el que murieron dos suboficiales y un civil, uno de los compañeros de las víctimas relató cómo compartían el día a día dentro de la sede policial. También sostuvo que nunca recibieron amenazas y que el atentado fue inesperado.

El suboficial mayor Wilson Villalba, jefe de tropa del Puesto Policial N° 4 de Naranjito, departamento de Canindeyú, recordó a los dos agentes policiales y al civil que fallecieron durante el ataque registrado la noche del martes, atribuido por el Gobierno al autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP).

El uniformado destacó la calidad humana de sus compañeros y aseguró que el atentado sorprendió por completo al personal.

En el ataque murieron el suboficial mayor Atilio Martínez Barrios, el suboficial inspector Herminio Ojeda González y el civil Josemar Escobar Piris, quien colaboraba como “secretario” en la dependencia policial.

Lea más: El antes y después del Puesto Policial de Naranjito tras el ataque

No recibieron ninguna amenaza, según jefe de tropa

Villalba comentó que ese día se encontraba de franco cuando recibió la noticia del ataque por parte de sus camaradas. Inmediatamente, se trasladó hasta el puesto policial para apoyar a sus compañeros.

Explicó que habitualmente seis agentes cubren cada turno de guardia y que, durante el atentado, uno de los policías no estaba en el lugar porque presuntamente había salido a comprar su cena.

El suboficial afirmó que nunca antes había ocurrido un hecho de semejante violencia en esa zona durante toda su carrera policial. “Absolutamente, no se recibió ninguna amenaza”, declaró.

Lea más: Gobierno atribuye al EPP el letal ataque a puesto policial de Canindeyú

“Sorprendió” el ataque al puesto policial de Naranjito

Añadió que, pese al antecedente de un ataque del EPP contra la Subcomisaría de Ybyrarobaná, en el Puesto Policial N° 4 no esperaban un atentado, aunque permanecían en estado de alerta.

“Estábamos muy bien acá, no recibimos ninguna amenaza. No había nada acá y estábamos tranquilos. Eso es lo que más nos sorprendió, que de repente apareció acá”, manifestó.

Atilio Martínez Barrios, asesinado; Herminio Ojeda González, asesinado; Josemar Escobar Piris, asesinado; Víctor Raúl Gavilán, herido, y Édgar Adalberto Núñez Vázquez, ileso, víctimas del ataque del EPP en la colonia Naranjito.

El recuerdo de los dos suboficiales fallecidos

Villalba también describió cómo eran sus dos compañeros asesinados durante el ataque.

Sobre Herminio Ojeda González, expresó que “era una excelente persona y hace ocho meses se trasladó al puesto. Es papá y tiene un solo hijo. Fue trasladado de la Subcomisaría Segunda Cruce Carolina”.

Respecto a Atilio Martínez Barrios, señaló que “hace dos años y poquito está trabajando acá. Tiene familia, pero exactamente no sabría decir cuántos hijos porque no es de este departamento”.

El jefe de tropa explicó que conoce principalmente a los agentes del departamento de Canindeyú, por lo que no pudo brindar más detalles sobre la vida familiar de Martínez Barrios.

Con uniforme de la Policía Nacional, Josemar Escobar Piris, fallecido en el ataque al Puesto Policial N° 4 de Naranjito. Era un civil que trabajaba como secretario en dicha sede.

Josemar, el civil al que los policías habían “adoptado”

Villalba también recordó a Josemar Escobar Piris, el civil fallecido. Refirió que se trataba de una persona con discapacidad intelectual que colaboraba diariamente en el puesto policial.

“Tiene un hermano aquí en el Asentamiento 16 de Julio. Venía a trabajar preparando mate, tereré y haciendo algunas limpiezas. Últimamente, venía solamente con ese grupo (del turno de los fallecidos) y con nuestro grupo no venía más porque tenía cosas que hacer con su hermano”, dijo.

El suboficial relató que los policías habían decidido “adoptarlo” y ayudarlo. Además, indicó que con el tiempo pasó a formar parte importante de la dependencia.

Lea más: Policías fueron ejecutados estando totalmente sometidos, resalta Lemir

Añadió que Josemar compartía gran parte de su tiempo con los uniformados, pues comía y vivía con ellos. También señaló que los uniformados, por el aprecio que se ganó, incluso le compraban ropa y los medicamentos que necesitaba.

Lo
más leído
del día