“La jineteada no es violencia, pero hace falta más control de las autoridades”, afirma titular de gremio

Delfín Guimarães, presidente de la Asociación de Jinetes del Paraguay.

“La jineteada no es violencia”, aunque se deben reforzar los controles de seguridad en los eventos, afirmó el titular del gremio de jinetes al referirse al ataque criminal a dos mujeres tras asistir a una fiesta relacionada a la actividad.

Rebeca Martínez Aricayé y Carolina Aguilar fueron atacadas brutalmente en la madrugada del 28 de septiembre tras asistir a una jineteada en la compañía Jaula Cué de Eusebio Ayala. La primera falleció y Aguilar está en delicado estado en el Hospital de Trauma.

El crimen generó preocupación en la comunidad y volvió a poner en discusión las condiciones de seguridad en eventos tradicionales, como las jineteadas, que congregan a numerosas personas.

Jinetes de diversas localidades del país, cada año, en diciembre, realizan la Cabalgata de la Fe a la Basílica de Caacupé. La actividad es encabezada por el presidente de la Asociación de Jinetes del Paraguay, Delfín Guimarães. Archivo ABC.

El presidente de la Asociación de Jinetes del Paraguay, Delfín Guimarães, explicó que debe diferenciarse la jineteada propiamente dicha del hecho criminal registrado después, cuyas circunstancias son investigadas por la Policía y el Ministerio Público.

“La jineteada no es violencia”, afirmó al rechazar que una tradición arraigada en las comunidades del interior pueda ser estigmatizada a raíz de un hecho criminal.

El dirigente destacó que las jineteadas y fiestas tradicionales buscan constituirse en espacios familiares, de encuentro y de preservación cultural. Sin embargo, reconoció que la realidad de estos eventos cambió y que actualmente algunas fiestas reúnen a una gran cantidad de personas, por lo que considera necesario reforzar las medidas de prevención y seguridad.

Defendió la actividad tradicional y manifestó que desde la Asociación de Jinetes del Paraguay están de acuerdo con los controles que sean necesarios y con la intervención de las autoridades encargadas de garantizar la seguridad.

“Hace años luchamos para que nuestra tradición se desarrolle con seguridad. Lastimosamente, hay muchas cosas que no se controlan. Nos solidarizamos con las familias de las mujeres afectadas; nadie merece sufrir algo así. Lo sentimos mucho”, expresó Delfín Guimarães.

El exnovio declaró y fue liberado

En las primeras horas de la investigación fue demorado Aníbal Javier Guanes López (21), expareja de Rebeca Martínez. El joven prestó declaración ante las autoridades y posteriormente fue liberado, al no existir en ese momento elementos suficientes para mantenerlo privado de libertad. También fue demorado Roque Alcides Cañete Guanes (19), excuñado de Martínez, quien igualmente quedó en libertad.

Posteriormente, Lucas Núñez (19) y Juan Manuel Durañona (37) se presentaron voluntariamente ante las autoridades para prestar declaración. Ambos habían estado en la jineteada y fueron captados compartiendo con las víctimas. Tras declarar, tampoco quedaron detenidos.

Rebeca Martínez, (28), víctima de feminicidio. Foto Gentileza.

Dos imputados siguen prófugos

La Fiscalía imputó este jueves a Júnior Ramón Delvalle Almeida (30) y Edgar Clodomiro Rodríguez Merlo (28) por homicidio doloso, en calidad de presuntos coautores de los brutales ataques. Solicitó la prisión preventiva para ambos, por lo que se impartieron órdenes de detención, ya que permanecen prófugos.

Según la Fiscalía, Delvalle habría impartido instrucciones para ejecutar el ataque, mientras que Rodríguez Merlo habría tenido participación directa en los disparos.

Los investigadores también buscan identificar a un tercer involucrado que habría descendido de la camioneta utilizada para interceptar a las víctimas.

Júnior Ramón Delvalle Almeida y Édgar Clodomiro Rodríguez Merlo, imputados por homicidio doloso agravado en Eusebio Ayala.

De la jineteada al cementerio

Según los investigadores, tras participar de la fiesta de jineteada, Rebeca Martínez Aricaye y Carolina Aguilar se desplazaban con destino a sus respectivas casas en una motocicleta cuando fueron interceptadas por una camioneta Toyota Fortuner blanca. El vehículo embistió el biciclo en el que circulaban las mujeres y posteriormente ambas fueron trasladadas por la fuerza hasta el cementerio municipal.

En la mañana del 28 de septiembre, feriado nacional, fueron encontradas en el camposanto. Rebeca fue hallada sin vida, mientras que Carolina permanecía gravemente herida. La Fiscalía investiga las circunstancias exactas del ataque y la participación que tuvo cada uno de los involucrados.

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