Caso Eusebio Ayala: uno de los supuestos asesinos usaba tobillera electrónica que lo ubica en la escena del crimen

Junior Ramón Delvalle Almeida y Édgar Clodomiro Rodríguez Merlo, imputados por el crimen en Eusebio Ayala.Gentileza

Uno de los imputados por el atentado contra dos mujeres en Eusebio Ayala tenía una tobillera electrónica por un caso de robo de vehículos. El GPS del dispositivo lo ubica en la escena del crimen. Cuando se viralizaron los videos de la fiesta de jineteada, cortó el aparato y huyó.

El homicidio de Rebeca Martínez Aricayé, de 28 años, y el intento de homicidio de Carolina Raquel Aguilar, de 32 años, se produjeron a las 05:20 del lunes 28 de setiembre (feriado) en las inmediaciones del cementerio municipal de la ciudad de Eusebio Ayala, departamento de Cordillera.

La imputación presentada por la fiscala local, Norma Concepción Salinas Daiub, identifica como autor moral del ataque a Junior Ramón Delvalle Almeida, de 30 años, alias Junior Peluquero o Polaco, y como uno de los autores materiales a Édgar Clodomiro Rodríguez Merlo, de 28 años, cuyo alias sería Chule. Los dos están prófugos.

El otro supuesto asesino es un hombre que usaba un quepis azul, aún no identificado, que estaba con Junior y Édgar en la fiesta de jineteada en la cual también estaban las dos chicas baleadas.

La pista clave en el caso Eusebio Ayala

Lo último en el caso es que uno de los buscados, Édgar Clodomiro Rodríguez Merlo, alias Chule, había sido usaba una tobillera electrónica desde el 24 de octubre de 2025, cuando salió de la cárcel por orden del juez Yoan Paul López Samudio.

Chule había sido capturado solo 17 días antes, es decir, el 7 de octubre de 2025, en una operación policial en Ciudad del Este conectada con una serie de robos de vehículos.

Cuando eso, Chule ya acumulaba ocho órdenes de captura. Era señalado como miembro de la banda Flipper, especializada en el robo de camionetas Toyota Fortuner.

Según los datos obtenidos, Édgar Clodomiro Rodríguez Merlo gozaba de libertad ambulatoria, es decir, que podía circular libremente por todo el territorio paraguayo. La única restricción que tenía consistía en que no podía acercarse por lo menos a 300 metros de nuestras fronteras.

Cuando la Policía lo identificó como sospechoso del ataque contra las mujeres en Eusebio Ayala, los agentes revisaron el GPS de su tobillera electrónica y descubrieron que efectivamente estuvo en todos los lugares claves.

Por ejemplo, el rastreo lo sitúa en la fiesta de jineteada, en el punto donde chocaron y secuestraron a las chicas y hasta en el cementerio donde abandonaron los cuerpos.

Cuando se publicó su nombre, cortó la tobillera electrónica

Ayer, jueves 1 de octubre, Édgar Clodomiro Rodríguez Merlo cortó su tobillera electrónica a las 10:15 en la zona de Ypacaraí.

Fue inmediatamente después de que la Fiscalía presentara la imputación en su contra, en la que se lo identificaba plenamente.

Es decir, estaba atento a las noticias sobre el caso y cuando notó que podían llegar a él a través de su tobillera, se deshizo de ella y huyó definitivamente.

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