Los firmantes del pedido de pérdida de investidura son los senadores opositores Walter Kobylansky y Yolanda Paredes, de Cruzada Nacional; Celeste Amarilla (PLRA); Eduardo Nakayama (exPLRA); Rafael Filizzola (PDP) e Ignacio Iramain (Ind). Los últimos en sumarse fueron Rubén Velázquez y José Oviedo, ambos de Yo Creo.
La convocatoria fue presentada por Basilio Núñez (ANR, HC) titular del Senado, en un intento de rápido control de daños por el escándalo que involucra al ministro de la vivienda, Juan Carlos Baruja, y el edificio Las Residentas I de Luque, construido en el marco de un programa estatal.
En dicho edificio, un departamento fue adjudicado al senador Javier Vera, otros dos a dos parientes de la senadora oficialista Zenaida Delgado y un cuarto al secretario privado del secretario de Estado.
Pese al escándalo de corrupción, tanto Horacio Cartes como Santiago Peña han dado su respaldo a Baruja en una serie de encuentros y fotografías difundidas en las redes sociales de la ANR y de la Presidencia de la República.
En su exposición de motivos por la configuración del “Uso Indebido de Influencias” los senadores solicitantes de la pérdida de investidura señalan que el senador Javier Vera Medina, utilizó la “influencia política” que le otorga su cargo.
En caso de ser volver a ser suspendido o expulsado, su reemplazo es la senadora suplente Gladys Lucía Mendoza (Cruzada Nacional) quien ya lo suplantó cuando fue suspendido por 60 días. Esto representaría un voto menos para el cartismo en tiempo de desbande por las elecciones municipales.
Los legisladores opositores sostienen que conjuntamente con el Ministro del Ministerio de Urbanismo y Vivienda MUVH Juan Carlos Baruja, (quien también es senador con permiso), logró tener preferencia de adjudicación de una unidad habitacional (vivienda departamento) construida con dinero público destinada al programa social denominado “Construcción de viviendas económicas” del MUVH en detrimento de otros ciudadanos que sí han cumplido con el perfil.
Antecedentes de Chaqueñito
Pero pese a acumular numerosos comportamientos que serían motivo de sanción y expulsión del Congreso, el cartismo insiste en proteger a su satélite “alhaja”.
Con solo poco más de 8.000 votos preferenciales, ingresó al Congreso solo porque la lista de senadores de Cruzada Nacional “corrió un lugar” cuando el condenado Rafael Esquivel, alias Mbururu, no pudo jurar por problemas judiciales.
Tras dejar Cruzada Nacional, se declaró independiente, pero fue fichado por el cartismo incluso antes de jurar. Entre sus antecedentes están: donar carne podrida, falsear donativos de calzados, se exhibió sin ropa y ahora quedó impune tras maltratar y amenazar a una funcionaria del Senado.
En setiembre de 2025 fue suspendido por 60 días después que el pleno quitara la investidura a la exsenadora Norma Aquino, alias Yamy Nal, después de la filtración de un audio en que ambos hablaban sobre la repartija de una donación de Taiwán entre senadores cartistas.
Entre sus antecedentes declaró “cero” gasto electoral al TSJE, pero luego acusó a un operador de quedarse con G. 70 millones; el sacerdote Cristóbal Acosta, de Teniente Irala Fernández, lo acusó de donar menudencias en descomposición.
En sus redes se jactó de donar una gran cantidad de calzados a personas vulnerables, sin embargo, ciudadanos descubrieron que la foto fue bajada de internet.
El cartismo prometió sancionarlo luego de que maltratara y amenazara a una funcionaria nativa del Congreso, pero lo perdonaron.
Exempleados suyos lo vincularon a conductas y escándalos sexuales y tráfico de influencia para cupos en el TSJE. También un cantante lo acusó de usar la imagen de su novia como “pantalla” sobre sus gustos sexuales.
El cartismo solo lo expulsó de la bancada de Honor Colorado, pero lo siguen protegiendo.