Acuerdo SOFA: “inmunidades, no impunidades”, afirma Albert Alter

El senador Eduardo Nakayama (independiente) recibió en su despacho del Senado al encargado de negocios de los Estados Unidos, Robert Alter (c).Senado Gentileza

El Encargado de Negocios de Estados Unidos en Paraguay, Albert Alter, defendió el alcance del acuerdo SOFA (Status of Forces Agreement) y aseguró que el convenio “habla de inmunidades, no impunidades”, tras una reunión con el senador independiente Eduardo Nakayama. El encuentro giró en torno a la seguridad, la cooperación bilateral y el combate al crimen organizado.

El alto funcionario diplomático destacó que la relación entre Estados Unidos y Paraguay se sustenta en valores democráticos compartidos e intereses comunes. “Conversamos todo el horizonte de la alianza estratégica (…) y la importancia de contar con apoyo amplio entre ambos países y pueblos”, señaló.

El diplomático subrayó que el objetivo central es fortalecer la seguridad y generar oportunidades económicas, en una cooperación que lleva décadas, especialmente en materia de lucha contra el crimen organizado.

Sobre el acuerdo SOFA, Alter explicó que se trata de un marco jurídico que facilita la cooperación en seguridad, permitiendo una mayor llegada de capacitaciones, ejercicios conjuntos entre fuerzas de seguridad y elevación de estándares de profesionalismo mas fuertes y efectivos.

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“El acuerdo nos da herramientas para hacer más y mejor”, afirmó, insistiendo en que busca reforzar capacidades sin afectar la soberanía nacional.

“Inmunidades, no impunidades”, dice Alter

Ante cuestionamientos sobre posibles abusos o falta de control, Alter fue enfático: “El acuerdo habla de inmunidades, no impunidades, y hay una gran diferencia”.

Explicó que las inmunidades contempladas son similares a las establecidas en la Convención de Viena para diplomáticos, vigentes desde 1961, y aplicables a participantes de programas de capacitación. “No es nada nuevo ni revolucionario”, remarcó, intentando disipar temores en sectores críticos del acuerdo.

Por su parte, el senador Eduardo Nakayama (independiente) coincidió en la importancia del acuerdo, enfocándolo dentro de un problema mayor: la seguridad regional.

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“El principal flagelo en América Latina es el crimen organizado, que hoy incluso financia redes de terrorismo internacional”, advirtió.

El legislador mencionó que estas estructuras operan a nivel transnacional, se infiltran en la política y están vinculadas a amenazas globales. También destacó la necesidad de fortalecer la ciberseguridad, ante ataques cada vez más sofisticados.

SOFA como herramienta contra el crimen organizado

Nakayama explicó que el acuerdo logrará dar una mayor flexibilidad operativa, un mejor capacidad de respuesta ante amenazas y una coordinación más eficiente con aliados

Recordó, además que Estados Unidos ha sido históricamente un socio clave en esta lucha, a través de organismos como la DEA y programas como Programa Umbral. “Este es otro capítulo en una cooperación que lleva décadas”, afirmó.

El senador también vinculó la seguridad regional con conflictos internacionales, mencionando la influencia de grupos como Hezbollah y su relación con Irán, señalando antecedentes de terrorismo en América Latina.

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