30 de septiembre de 2026

El líder del grupo chií Hizbulá, Naim Qassem, reafirmó este domingo que el movimiento libanés no se desarmará hasta que las tropas de Israel se retiren de las zonas que ocupan en el sur del Líbano en el marco de su ofensiva terrestre iniciada tras el estallido de la guerra en el país el 2 de marzo.

EL CAIRO - Al menos 4.335 personas han muerto y otras 12.277 han resultado heridas desde el inicio de la ofensiva israelí el pasado 2 de marzo, que dio comienzo tras el lanzamiento de ataques del grupo chií Hizbulá contra Israel en solidaridad con su aliado, Irán, informaron este domingo las autoridades sanitarias libanesas.

El ejército israelí anunció este miércoles que estaba llevando a cabo bombardeos en el sur del Líbano, en respuesta, según afirmó, a una violación del alto al fuego por parte del grupo proiraní Hezbolá, en momentos en que ambos países celebran negociaciones en Roma.

El Ejército de Israel emitió este miércoles una orden de desplazamiento forzoso contra la localidad libanesa de Mansouri (sur), que menos de una hora después dio paso a un bombardeo desde el aire que las fuerzas israelíes describieron como “ataques de precisión”.

BEIRUT, Líbano. Roma albergará por dos días, desde mañana, el sexto ciclo de conversaciones entre Líbano e Israel para un futuro acuerdo de paz. Pese a compartir frontera, ambos países no mantienen relaciones formales. El desarme de la milicia proiraní Hezbolá, al que combaten las fuerzas israelíes en el norte, es el asunto más complejo por resolver.

DESDE TEL AVIV. En conversación con ABC, Orna Mizrahi, analista del Instituto de Estudios de Seguridad Nacional de Israel, expone la compleja situación de la facción paramilitar proiraní Hezbolá, mientras Líbano e Israel negocian un acuerdo de paz. Esta organización ideológica -designada como terrorista por varios países- extendió sus tentáculos hasta América Latina.