Tras la revelación sobre la operatividad de la “Red Desinformante” —un esquema de páginas dedicadas a atacar a opositores y periodistas mientras promocionaba logros del Gobierno— el titular del Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación (Mitic), Gustavo Villate, negó cualquier vínculo con la agencia Digimarketing SAS y las pautas oficiales detectadas.
Pese a que inicialmente sostuvo que “cualquiera” podía pautar contenido gubernamental, este lunes cambió su versión ante la evidencia de que las políticas de Google prohíben explícitamente a terceros difundir servicios oficiales sin autorización estatal previa.
Villate afirmó ahora que Paraguay y Colombia (país de origen de la agencia cuestionada) están fuera de las restricciones de Google. “Lo que no se publica son las excepciones. Hay países que no están dentro de esa política, como el caso de Paraguay y el caso de Colombia. Hay que mostrar cuáles son las verdades", manifestó.
Según el titular del Mitic, el sistema de verificación estal de Google no se aplica en todos los casos. “En este caso, en particular, el contenido se descargaba y se subía. En otros casos, se utilizaba el enlace. La política es que uno acepta los cargos de responsabilidad. No en todos los casos se aplica la veracidad de un vínculo de comprobación de una autorización por escrito de un tercero para poder aplicar eso“, expresó.
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Ataques a la investigación periodística
Para defender su postura, Villate recurrió a ataques contra la prensa. Tildó de “mentira” la investigación de ABC Color y apuntó directamente contra el comunicador Leonardo Gómez, a quien acusó de tergiversar sus respuestas en el marco de una supuesta campaña contra el Gobierno de Santiago Peña.
“Evidentemente, no hay un interés de mostrar realmente la verdad. El interés es vincular y seguir con la campaña consistente en contra del gobierno. Un montón de cosas se sacó de contexto”, acusó.
El ministro insistió en que la política de Google no se aplica como refiere nuestro medio. "ABC miente. En el titular salió que Mitic miente. No es cierto, la política de Google no se aplica tal cual como mencionó ABC o Leonardo Gómez“, aseveró, aunque las normas de dicha empresa tecnológica exigen que los dominios de los anunciantes estén enlazados en sitios oficiales del Gobierno.
“Es ridículo”: la respuesta sobre la eliminación de posteos
Respecto a la desaparición de varias publicaciones de la red tras el inicio de la investigación, Villate negó una acción directa de “limpieza” por parte del Mitic. "Es ridículo que nosotros estábamos eliminando los posteos“, dijo y explicó que solo remitieron denuncias a las plataformas por uso de contenido gubernamental, lo que derivó en la baja de los mismos.
Según su tesis, estas cuentas utilizan la imagen del Gobierno paraguayo para ganar “visibilidad” y generar una falsa confianza ante la ciudadanía con fines que desconoce. Sin embargo, no explicó cómo una agencia privada invertiría millonarias sumas en promocionar programas sociales paraguayos sin un beneficio económico o contractual de por medio.
Las pruebas que el Mitic ignora
A pesar de las negativas de Villate, la política de Google sobre “Documentos y servicios gubernamentales” es taxativa: solo gobiernos certificados o proveedores autorizados pueden pautar anuncios sobre asistencia alimentaria (Hambre Cero) y vivienda (Che Róga Porã).
Inclusive, el periodista Leonardo Gómez reveló que, tras solicitar un informe al Viceministerio de Comunicaciones sobre las pautas ejecutadas por el Gobierno para verificar un eventual vínculo con la agencia colombiana, recibió como respuesta oficial un supuesto “montaje” de las políticas de Google.
En ese documento “montado” ya se sostenía la postura que hoy plantea el ministro Villate, respecto a que algunos países —entre ellos Paraguay y Colombia— estarían exceptuados de dichas restricciones.
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La “Red Desinformante” no solo difundió propaganda estatal, sino que operó un entramado de 7.965 anuncios con una inversión superior a los G. 2.900 millones, alternando la promoción del Gobierno de Santiago Peña con ataques sistemáticos a la prensa y sectores críticos.