Andrea Valobra se defiende, pero no aclara su ingreso al Congreso ni niega influencia de Lizarella

Lizarella Valiente y Andrea Valobra cantan antes del inicio de una sesión en el Senado.Senado Gentileza

La cantante Andrea Valobra salió al paso de las críticas luego de revelarse que figura como funcionaria contratada del Congreso Nacional dentro de la Orquesta Sinfónica del Congreso (OSIC), con un salario mensual de G. 5.500.000. Mientras reivindicó su derecho a trabajar como artista en la función pública y recibió el respaldo de la senadora cartista Lizarella Valiente y referentes del oficialismo, el caso reavivó el debate sobre los mecanismos de selección y contratación de músicos en el Congreso Nacional.

La discusión tomó fuerza luego de que ABC Color sacara a la luz pública su contratación y recordara que días atrás, a pedido del senador cartista Juan Carlos “Nano” Galaverna, Valobra le cantó el cumpleaños al presidente del Senado, Basilio “Bachi” Núñez, durante una sesión legislativa, escena que abrió una ola de cuestionamientos sobre el uso del espacio institucional.

El descargo de Andrea Valobra

Tras la publicación, Andrea Valobra difundió un video y también escribió un mensaje en redes sociales defendiendo su contratación.

En su descargo sostuvo que desde hace casi un año integra la Orquesta del Cabildo como vocalista y que su función consiste en cubrir actividades oficiales cuando el Congreso, el Senado o el Cabildo así lo requieran.

Si yo hace casi un año estoy contratada en la Orquesta del Cabildo… soy la cantante, la vocalista. Me corresponde cubrir eventos en los que el Cabildo, el Congreso o el Senado consideren que yo tengo que estar”, expresó.

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También remarcó que existen otras orquestas y ensambles dentro del Estado, integrados por músicos y artistas de trayectoria. “Estoy feliz de estar trabajando de mi carrera, de mi profesión como cantante”, afirmó.

En un comentario publicado en redes, cuestionó el enfoque de la publicación y sostuvo que el arte “no debería mancharse” por una información de carácter político. Añadió que considera legítimo que artistas ocupen espacios dentro de la función pública cuando el perfil del cargo coincide con su profesión.

El descargo no responde cómo accedió al cargo

Aunque defendió su presencia en la OSIC y reivindicó que artistas puedan desempeñarse dentro del Estado, Valobra no explicó en sus declaraciones cuál fue el procedimiento mediante el cual accedió al cargo público.

Tampoco hizo referencia a si su incorporación fue resultado de un llamado abierto, concurso de oposición u otro mecanismo administrativo.

Además, no negó que la senadora cartista Lizarella Valiente haya tenido algún grado de influencia en su contratación, punto que pasó a ocupar el centro del debate público tras conocerse la relación política y personal entre ambas.

Ese vacío mantiene abierto el cuestionamiento sobre el procedimiento utilizado para integrar músicos a la Orquesta Sinfónica del Congreso y vuelve a instalar una discusión recurrente sobre los criterios de selección y la transparencia en las contrataciones públicas vinculadas al ámbito cultural.

Lizarella asumió el respaldo

La senadora oficialista Lizarella Valiente respondió con dureza a las críticas y se declaró orgullosa de que se la vincule con la contratación. “Me siento orgullosa de que me hagan responsable de esa contratación en el Congreso de la Nación”, expresó durante una transmisión en vivo.

Valiente argumentó que el perfil requerido para el cargo era precisamente el de cantante y comparó el caso con artistas que también cumplen funciones en instituciones públicas.

Sostuvo además que “el dinero público está siendo utilizado correctamente”, al señalar que Valobra representa al Congreso en actos oficiales y mencionó incluso actividades protocolares con delegaciones extranjeras.

Lizarella Valiente y Andrea Valobra cantan en la sala de sesiones del Senado, mientras Basilio Núñez filma el evento.

En otro tramo de su intervención afirmó que la contratación “se sugirió” al presidente del Congreso, Basilio “Bachi” Núñez (ANR, HC), y consideró que el trasfondo de las críticas apunta a un ataque político contra su figura por pertenecer al cartismo, en busca de redireccionar las críticas.

Durante esa transmisión en vivo que hizo la senadora también intervino el exintendente de Asunción, Óscar “Nenecho” Rodríguez, procesado por el caso “detergente de oro”, quien salió en defensa de la artista y cuestionó los ataques en redes sociales.

Trayectoria artística versus las críticas

La controversia dejó en evidencia dos posturas claramente enfrentadas. Por un lado, referentes políticos y parte del sector artístico reivindicaron la trayectoria de Andrea Valobra, defendiendo que artistas puedan ocupar cargos públicos relacionados directamente con su profesión y destacando su nivel como intérprete.

Por otro, las críticas ciudadanas no apuntaron a su capacidad artística, sino al modo de ingreso a un cargo estatal en posición de desigualdad frente a otros artistas.

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En redes sociales y espacios de opinión pública se concentraron los cuestionamientos sobre la ausencia de información pública respecto a un concurso abierto de oposición y sobre la cercanía con una legisladora oficialista que públicamente reconoció haber impulsado su contratación.

El caso terminó reabriendo una discusión de fondo: ¿cómo se selecciona y contrata a músicos dentro de estructuras estatales como la Orquesta Sinfónica del Congreso y bajo qué criterios se garantizan transparencia e igualdad de acceso a esos cargos públicos.

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